boca de pozo
El Gobierno denuncia a Tailhade y no desmiente el uso de la custodia para ir al bar
El diputado kirchnerista había advertido que la mujer de Adorni usaba el auto y la custodia para ir a un bar en Palermo.
El gobierno de Javier Milei decidió darle otra vuelta de tuerca al escándalo Adorni y llevar a la Justicia al diputado kirchnerista Rodolfo Tailhade, a quien denunció por presunto espionaje ilegal, en una jugada que busca correr el foco de la investigación patrimonial sobre Manuel Adorni y el uso de recursos públicos para actividades de la vida privada.
La presentación fue formalizada por el Ministerio de Seguridad y quedó radicada en el Juzgado Criminal y Correccional Federal N° 8, a cargo de Marcelo Martínez de Giorgi. Según el texto, se denuncia la posible realización de acciones ilegales de inteligencia en violación de la Ley de Inteligencia Nacional 25.520.
El escrito lleva las firmas del subsecretario Legal, Diego Goldman, y de la directora de Asuntos Jurídicos, Mariana Venesio, y fue impulsado pocos días después del informe de gestión que Adorni dio en la Cámara de Diputados el pasado 29 de abril.
El origen de la denuncia: lo que dijo Tailhade sobre la esposa de Adorni
Durante esa extensa exposición en el Congreso, Tailhade apuntó contra el jefe de Gabinete y también contra su entorno familiar. El diputado dio detalles sobre supuestos movimientos privados de Bettina Angeletti, esposa del funcionario, y sostuvo que utilizaba custodia oficial para ir a un bar en Palermo con amigas.
Luego insistió con otra acusación: dijo que en septiembre de 2025 Angeletti viajó en primera clase a Madrid con cinco “mamis del colegio” y que se hizo cargo de los pasajes y de la estadía.
Lejos de desmentir la información, esos dichos fueron tomados por el Gobierno como el eje de otra denuncia. Para Seguridad, el problema no es sólo el contenido de lo expuesto, sino el nivel de precisión con que Tailhade habría accedido a información sobre la logística de la custodia y la vida privada del círculo familiar de uno de los principales funcionarios del Ejecutivo.
Lo público y lo privado
La denuncia deja entrever la veracidad de los datos brindados por Tailhade, ya que si no fuera cierto, no tendría sentido apuntarlo por espionaje, pero también expone el grado de incomprensión en el que se encuentra sumergido Manuel Adorni y su entorno.
El argumento de que los movimientos de su persona y su patrimonio son una cuestión privada, es incongruente con la relevancia pública de un Jefe de Gabinete; con el carácter de Persona Políticamente Expuesta que lo comprende tanto a él como a su familia, tanto al momento de hacer movimientos patrimoniales importantes como sacar una tarjeta de crédito o comprar un aire acondicionado; y gana inconsistencia en la medida en que las salidas de su esposa se concreten con custodia y chofer de la Policía Federal o que los gastos familiares no se condigan con el nivel de ingresos declarado.
El argumento oficial: “riesgo para la seguridad nacional”
En la denuncia, la cartera que conduce Alejandra Monteoliva sostiene que resulta “significativamente preocupante” que un legislador haya expuesto públicamente, en pleno recinto, aspectos de la vida privada del cónyuge de un alto funcionario nacional.
El texto va más allá y plantea que es “aún más grave” que Tailhade dijera conocer con precisión la operatoria funcional de la custodia eventualmente encargada de la seguridad de Adorni y su familia.
Para el ministerio, la información revelada presenta “severos riesgos para la seguridad nacional” y por eso pidió que la Justicia investigue cómo obtuvo esos datos, si hubo participación de terceros o estructuras estatales y si se cometieron delitos previstos en la ley de inteligencia.
Si la exposición de esos datos fueran una preocupación para la seguridad nacional, hubiera sido prudente que el gobierno siembre dudas sobre su veracidad, pero por el contrario, desde Presidencia se ocupan diariamente de aumentar exponencialmente las dudas que se abren sobre la ética y la legalidad de las acciones que lo integran.




