boca de pozo
Rucci le da la espalda a la grieta y apuesta a construir un partido propio
El líder de los petroleros privados abrió una nueva sede de Fuerza Neuquina y Federal en Añelo y mandó un mensaje que pocos esperaban: no será candidato, pero sí el arquitecto de un espacio que promete romper con la lógica del armado político tradicional.
El frío no fue un obstáculo. Cientos de personas se acercaron al barrio La Meseta de Añelo para escuchar a Marcelo Rucci, secretario general del Sindicato de Petroleros Privados, en el lanzamiento de una nueva base del espacio político Fuerza Neuquina y Federal. Lo que muchos imaginaban como un acto más de campaña terminó siendo algo distinto: una declaración de principios de un dirigente que dice estar harto de depender de estructuras que deciden «a dedo».
«No me paro ni en el kirchnerismo, ni en el macrismo, ni en el mileísmo. Me paro en la realidad», dijo Rucci ante la militancia reunida, y esa frase lo resume todo. En un escenario político nacional donde casi todo el mundo busca refugio en alguna de las grandes corrientes, el petrolero elige distancia. Y va más lejos: quiere un partido propio, con reglas claras y sin favores. «No vamos a regalar espacios ni imponer candidatos», aclaró, por si quedaban dudas.

Un espacio que nació del sindicato pero apunta más lejos
Lo que Rucci quiere construir no es un apéndice gremial disfrazado de partido. Al menos eso es lo que plantea. «Este partido nace del sindicato, pero está hecho para todos los trabajadores, para quienes necesitan empleo y para quienes buscan una oportunidad», señaló durante su discurso. La apertura de la sede en Añelo —una de las ciudades con mayor crecimiento de la provincia gracias al boom de Vaca Muerta— no es casualidad. Es una apuesta territorial en una zona donde el peso del sector energético se siente en cada esquina.
Sobre su propio rol, fue claro desde el arranque: no va a ser candidato. «Vengo a decirles a ustedes que van a tener una oportunidad», les dijo a los presentes, marcando que su lugar está detrás del armado y no en la boleta.
Lo acompañaron en el acto el secretario adjunto Ernesto Inal y la diputada provincial Daniela Rucci, además de referentes del gremio que forman parte de este proyecto político en construcción.
Mujeres, autocrítica y el desafío de crecer
Ernesto Inal también tomó la palabra y puso el foco en algo que no suele aparecer tanto en los discursos sindicales: la autocrítica. Reconoció que el contexto exige redoblar el compromiso y no dormirse en los laureles, y subrayó que los trabajadores tienen capacidad real para ocupar espacios de decisión política.
Uno de los datos que más llamó la atención fue el crecimiento de la participación femenina en la industria petrolera. En cuatro años, la cantidad de mujeres en el sector pasó de 700 a más de 5.000. No es un número menor, y Inal lo usó como argumento para mostrar que el sector está cambiando por dentro.
Rucci, por su parte, también destacó el trabajo comunitario del gremio más allá de lo laboral: las ambulancias del sindicato, disponibles para toda la comunidad sin distinción, son parte de la imagen que quiere proyectar este espacio.



