Cultura
Los fundamentos del fallo contra Felipe Pettinato por la muerte de su neurólogo
La Justicia dictó una pena de tres años de prisión en suspenso para el joven hijo de Roberto Pettinato.
El Tribunal Oral en lo Criminal N° 27 dio a conocer este lunes los fundamentos de la condena a Felipe Pettinato por la muerte del neurólogo Melchor Rodrigo, ocurrida en mayo de 2022. La sentencia, que estableció una pena de tres años de prisión de ejecución condicional, se basó en el cambio de calificación legal de la causa. Originalmente caratulada como «incendio seguido de muerte», los jueces determinaron que los hechos encuadraban en la figura de «incendio culposo agravado», al no hallarse pruebas de una intención directa de causar el fallecimiento.
Según el documento judicial, la tragedia en el departamento de Palermo se produjo por un accionar «imprudente y negligente» de Pettinato al manipular un acelerante de combustión cerca de una fuente de calor. Los peritajes técnicos confirmaron que el fuego se originó de manera accidental, descartando el dolo o la voluntad de matar. Esta distinción jurídica fue clave para que la condena no fuera de cumplimiento efectivo en un penal, permitiendo que el imputado permanezca en libertad bajo estrictas normas de conducta.

El fallo subraya que, si bien Pettinato fue el responsable de iniciar el foco ígneo que terminó con la vida del médico, su estado de salud mental y el historial de adicciones jugaron un rol en la evaluación del contexto. Sin embargo, el tribunal aclaró que el joven era imputable al momento del hecho, es decir, que comprendía la criminalidad de sus actos, aunque su negligencia fue calificada como «grave» debido al peligro generado para los demás habitantes del edificio.
Como parte de la condena, el hijo del conductor Roberto Pettinato deberá cumplir con una serie de pautas obligatorias durante los próximos tres años. Entre ellas se destacan la prohibición de consumir estupefacientes y bebidas alcohólicas, la obligación de continuar con su tratamiento psiquiátrico y la realización de trabajos comunitarios. El incumplimiento de cualquiera de estas condiciones podría revocar la modalidad de la pena y derivar en su detención inmediata.
La familia de la víctima, por su parte, expresó su disconformidad con el monto de la pena, aunque el tribunal sostuvo que los tres años representan el máximo legal para un homicidio cometido por imprudencia bajo estas circunstancias específicas. Con la publicación de estos fundamentos, se cierra una etapa procesal clave en uno de los casos policiales de mayor impacto mediático de los últimos años, dejando firme la responsabilidad civil y penal del condenado.



