Política
La inflación de marzo se aceleró al 3,4% y complica al Gobierno
El IPC acumuló un alza del 9,4% en el primer trimestre de 2026, impulsado por los rubros de Educación y Transporte.
La inflación de marzo mostró una aceleración superior a la esperada, alcanzando el 3,4% según el último reporte del INDEC. Con este dato, el primer trimestre del año cierra con un incremento acumulado del 9,4%, una cifra que encendió las alarmas tanto en el sector público como en el privado. La medición interanual se ubicó en el 32,6%, mostrando una leve resistencia a la baja en comparación con el 33,1% registrado en febrero, lo que evidencia la dificultad de perforar el piso inflacionario actual.
Los rubros que lideraron las subas
El aumento estuvo traccionado principalmente por el sector Educación, que registró un incremento del 12,1%. Aunque este rubro suele presentar estacionalidad por el inicio del ciclo lectivo, la magnitud de la suba superó ampliamente el promedio general. En segundo lugar se ubicó el Transporte, con un alza del 4,1%, vinculada directamente al ajuste en los combustibles —afectados por el conflicto en Medio Oriente—, el transporte público y los pasajes aéreos.

El fenómeno no fue uniforme en todo el país. Regiones como el Noreste (4,1%), el Noroeste (4,0%) y el Gran Buenos Aires (3,4%) superaron la media nacional. Un factor determinante en este comportamiento fue el precio de la carne vacuna. Según el IPCVA, cortes populares como la picada común y la carnaza subieron hasta un 20,4%, lo que generó una presión adicional sobre la canasta básica, con subas que superaron el 7% en casi todo el territorio nacional.
Desfasaje con las consultoras privadas
El dato oficial del 3,4% sorprendió a la mayoría de los analistas económicos. Consultoras como Eco Go y Analytica habían proyectado un número cercano al 3%, mientras que la Fundación Libertad y Progreso estimaba un 2,9%. Solo la firma Econviews logró acertar en su pronóstico. Los especialistas señalan que la falta de un «ancla nominal» clara y la inestabilidad en la demanda de dinero están dificultando la coordinación de las expectativas inflacionarias.
Para el presidente Javier Milei, la inflación es una obsesión técnica y política. A pesar de mantener una política de superávit fiscal y emisión cero, el costo de vida se resiste a bajar al 1% mensual prometido. El sendero alcista actual aleja la meta oficial de alcanzar la inflación nula para agosto. Esta situación, sumada a los escándalos de corrupción que también están en alza, comienza a desgastar el lazo con su electorado, que observa cómo los precios en las góndolas suben semanalmente mientras el ajuste ortodoxo se extiende en el tiempo.
El regreso de la inflación como preocupación social
Durante gran parte de 2025, la preocupación por la inflación había cedido frente a otros problemas como los bajos salarios o la desocupación. Sin embargo, en este inicio de 2026, ha vuelto a escalar al segundo lugar en las encuestas de opinión pública. Los sondeos de consultoras como ARESCO y Zuban Córdoba reflejan que 2 de cada 3 argentinos han tenido que recurrir al crédito para comprar alimentos, evidenciando un deterioro crítico en el poder de compra.
La sociedad argentina ya no evalúa la gestión económica por comparación con el pasado, sino por los resultados inmediatos de la administración actual. Con un 46,6% de la población preocupada por el estancamiento de sus ingresos, el Gobierno enfrenta el desafío de demostrar que el esfuerzo fiscal tiene un final próximo. Mientras tanto, la sensación de «recesión inflacionaria» se instala en las calles, marcando un trimestre de fuerte presión para el bolsillo familiar.



