Neuquén
Flybondi en llamas: pasajeros varados, sueldos sin pagar y una aerolínea que hace agua
La low cost acumula cancelaciones sin asistencia, trabajadores que no cobraron el sueldo completo de marzo y una flota que no termina de renovarse. El panorama es cada vez más complicado.
La escena en el aeropuerto de Neuquén fue bastante elocuente: decenas de pasajeros varados, sin información y sin un solo empleado de Flybondi a la vista para dar respuestas. Las cancelaciones en rutas como Buenos Aires-Neuquén y Neuquén-Córdoba encendieron las alarmas de las autoridades locales y pusieron en el centro de la escena a una aerolínea que, hace rato, viene dando señales de que algo no está funcionando bien.
El área de Protección al Consumidor intervino tras recibir múltiples denuncias y constató en persona lo que ya se venía denunciando: la empresa simplemente no estaba. Familias que tuvieron que reprogramar viajes, afrontar gastos de bolsillo o comprar pasajes en otras aerolíneas a último momento. Y encima, según se indicó, en algunos casos Flybondi estaría devolviendo solo el valor del pasaje, dejando afuera impuestos y cargos adicionales, lo que podría configurar una irregularidad a la hora de los reintegros.

La situación de los trabajadores
Mientras los pasajeros reclamaban en Neuquén, del otro lado del país los empleados de la compañía también estaban en movimiento. La Asociación de Trabajadores Aeronáuticos de Flybondi (ATAF) convocó a una asamblea en Ezeiza para el domingo 13 de abril, luego de que los sueldos de marzo no fueran depositados en su totalidad. La empresa reconoció la demora, aunque la atribuyó a «problemas administrativos» sin dar una fecha concreta para resolverlo.
Lo llamativo es que, hasta ahora, Flybondi nunca había faltado al pago de sus trabajadores. Eso hace que este episodio tenga otro peso: no es solo un atraso puntual, sino una señal más dentro de un cuadro que cada vez genera más preocupación dentro del sector aeronáutico.
Una flota que no despega y controles que no llegaron
El trasfondo de todo esto es conocido, aunque no por eso menos preocupante. La aerolínea viene arrastrando problemas serios con su flota: aviones envejecidos, mantenimiento cuestionado y una renovación prometida por la nueva conducción de la empresa —encabezada por Paz Lovisolo— que todavía no se materializó. Durante la última temporada alta, gran parte de las aeronaves permanecieron en tierra, generando un efecto dominó en las programaciones.
Flybondi es uno de los tres grandes jugadores del mercado local, y eso hace que sus problemas no sean menores para el sistema en general. Sin embargo, tanto la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) como la Secretaría de Transporte fueron apuntadas por no haber tomado medidas más contundentes frente a los incumplimientos acumulados. Las autoridades neuquinas, de hecho, ya evalúan pedir una reunión a nivel nacional con ANAC para definir qué hacer con una situación que, por ahora, sigue sin resolución a la vista.



