boca de pozo
Milei pone los dedos en el enchufe y declara a la Guardia Revolucionaria como «organización terrorista»
El Gobierno oficializó a través del Boletín Oficial una declaración contra el Gobierno de Irán.
El Gobierno nacional formalizó este lunes su decisión de declarar a los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) como organización terrorista, una medida que ya había sido anunciada en términos políticos pero que ahora quedó ratificada con su publicación en el Boletín Oficial.
La decisión fue instrumentada a través de la resolución conjunta 3/2026 de los ministerios de Seguridad y Relaciones Exteriores, que dispuso la inscripción de la milicia iraní en el Registro Público de Personas y Entidades Vinculadas a Actos de Terrorismo (RePET).

Un paso más en el endurecimiento frente a Irán
La formalización de la medida confirma que la administración de Javier Milei decidió avanzar sin matices en una línea de confrontación política y diplomática con Teherán, en un contexto internacional marcado por la escalada en Medio Oriente y por las advertencias del régimen iraní hacia distintos países alineados con Occidente.
Con este paso, la Casa Rosada no sólo refuerza los instrumentos internos vinculados a la seguridad nacional, sino que además envía una señal externa muy precisa: Argentina busca consolidarse así como un aliado nítido del tandem que conforman Estados Unidos e Israel, y se aparta de una tradición de neutralidad en la que se ubicó históricamente, como un país que augura la paz y la resolución diplomática de los conflictos.
Del anuncio político a la decisión formal
La declaración de la Guardia Revolucionaria como entidad terrorista ya había sido adelantada por el Ejecutivo, pero la publicación oficial le da ahora un carácter institucional y operativo.
Eso implica que la inclusión en el RePET deja de ser una simple señal diplomática para convertirse en una herramienta con consecuencias concretas en términos de seguimiento, control y eventuales restricciones sobre personas o estructuras vinculadas a esa organización.
Alineamiento externo y mensaje interno
La medida también tiene una lectura política más amplia. Milei vuelve a utilizar la política exterior como un terreno para marcar identidad propia, diferenciarse de etapas anteriores y reforzar su narrativa de alineamiento.
En ese sentido, la decisión no sólo apunta a Irán. También busca hablarle a su propia base política y a sus socios internacionales, en especial a Estados Unidos e Israel, con quienes el Gobierno viene construyendo una relación de fuerte cercanía.
Una señal que excede lo diplomático
La inscripción de la Guardia Revolucionaria en el registro argentino de entidades terroristas aparece, así, como algo más que un gesto administrativo. Es una definición de política exterior con impacto interno, que profundiza el giro geopolítico del Gobierno y endurece aún más la posición argentina frente al régimen iraní.



