Neuquén
Buscan recortar la feria judicial en Neuquén
La diputada Gisselle Stillger presentó un proyecto para que el TSJ reduzca los recesos anuales y garantice mayor continuidad en el servicio.
¿Tiene sentido que la Justicia mantenga extensas ferias cuando los expedientes ya son digitales y las audiencias pueden hacerse por Zoom? La diputada provincial Gisselle Stillger, del bloque Arriba Neuquén, presentó un proyecto para que el Tribunal Superior de Justicia revise y reduzca a la mitad el receso anual.
La iniciativa propone algo concreto: que la feria se limite a una semana en julio y dos en enero. El argumento es directo. Si el nuevo sistema procesal exige mayor dinamismo, la estructura judicial también debería adaptarse. Para Stillger, la implementación del Código Procesal Civil Adversarial no puede convivir con esquemas pensados para otra época.

La legisladora sostiene que no se trata de eliminar el descanso del personal judicial, sino de reorganizarlo. La idea es establecer licencias escalonadas y turnos que permitan garantizar actividad durante todo el año, sin que el sistema quede prácticamente paralizado durante varias semanas.
En el texto presentado, se remarca que la digitalización de expedientes y la gestión electrónica cambiaron el escenario. Ya no existen muchas de las limitaciones operativas que, históricamente, justificaban ferias prolongadas. Hoy los trámites son virtuales, las notificaciones se realizan en línea y las audiencias pueden desarrollarse de manera remota. En ese contexto, el planteo apunta a actualizar el esquema de funcionamiento.
De avanzar una modificación, podría haber mayor celeridad en causas sensibles para la vida cotidiana de los ciudadanos. Entre ellas, reclamos por cuotas alimentarias, conflictos contractuales, ejecuciones y procesos vinculados a derechos fundamentales. Son expedientes donde el tiempo pesa, y donde una demora puede tener consecuencias económicas y personales importantes.
Stillger remarcó que su propuesta no implica una intromisión en la autonomía del Poder Judicial. El proyecto es de comunicación, es decir, invita al Tribunal Superior a analizar y debatir la cuestión. La legisladora plantea que se trata de abrir una discusión institucional sobre eficiencia y modernización, no de imponer una decisión desde el ámbito legislativo.
El trasfondo es más amplio. En distintos puntos del país se viene discutiendo el funcionamiento de la Justicia, los tiempos procesales y la necesidad de hacerla más previsible. En Neuquén, el debate reaparece ahora con un enfoque concreto: revisar el calendario interno y adecuarlo a una sociedad que exige respuestas más rápidas.
La iniciativa quedó ahora en el terreno político e institucional. Será el máximo órgano judicial quien defina si toma el guante y habilita la discusión. Mientras tanto, el tema vuelve a instalarse en la agenda pública: cómo lograr una Justicia más ágil sin afectar derechos laborales ni la independencia de poderes.



