boca de pozo
Pichetto cuestionó al Gobierno por montar un show con la baja de la imputabilidad y apuntó a Bullrich
El Diputado dijo que imputar a los menores desde los 14 es razonable pero pidió más inversión social.
Durante el debate en la Cámara de Diputados del proyecto de Ley Penal Juvenil, el presidente del bloque Encuentro Federal, Miguel Pichetto, se manifestó a favor de bajar la edad de imputabilidad, aunque lanzó duras críticas al Gobierno nacional por lo que considera una estrategia de impacto mediático sin respaldo presupuestario real.
Sin mencionarla directamente, el dirigente apuntó contra la ministra de Seguridad Patricia Bullrich, al cuestionar el tono punitivista del debate y dudar de que el Ejecutivo vaya a cumplir con las partidas previstas para adaptar los establecimientos de detención, tal como exige el artículo 51 del proyecto.
“Un debate circular que aparece siempre”
Pichetto comparó la discusión con otros procesos recurrentes de la política argentina. “Estamos frente a un viejo debate y circular, parecido a la reforma laboral que aparece siempre que hay un gobierno no peronista”, lanzó en el recinto.
Al recordar el crimen de Jeremías Monzón, cuyos familiares observaban desde las gradas, señaló que el tema ya se discutía desde 1998 por impulso de Alberto Pierri, a quien definió como un dirigente que conocía de cerca la realidad del conurbano bonaerense.
Enfoque punitivo y “facilismo discursivo”
Si bien reconoció que se trata de una problemática real, Pichetto advirtió que el delito juvenil representa menos del 2% del total de crímenes, y encuadró la discusión dentro de un contexto social más amplio.
Habló de una sociedad “rota, en decadencia”, con pérdida del rol de la escuela pública y de la familia como espacios de contención.
En ese marco, cargó contra sectores del oficialismo: “Estas son medidas de efecto que sirven para el lucimiento de determinados senadores o exministras que, no conformes con 14, quisieran 13 o tal vez 10, porque eso las coloca más a la derecha y satisface a algunos sectores”.
También cuestionó el eslogan punitivo que dominó el debate en enero: “La pavada de ‘delito de adulto, pena de adulto’ estuvo circulando todo el mes”.
A favor de los 14 años, pero con inversión real
Pichetto dejó clara su posición de fondo: apoya bajar la edad de punibilidad a los 14 años, en línea con estándares internacionales. Sin embargo, remarcó que la reforma solo tiene sentido si va acompañada de políticas públicas concretas.
“Esta ley requiere inversión en procesos educativos y en la construcción de edificios adecuados para menores”, subrayó.
Presupuesto “insignificante” y dudas sobre el Gobierno
Uno de los puntos más duros de su intervención fue sobre los recursos asignados. Señaló que los más de 23 mil millones de pesos previstos en el proyecto son insuficientes y recordó que el metro cuadrado de construcción para establecimientos de encierro ronda los 7.000 dólares.
Además, propuso que la ley tenga una cláusula especial para que en las provincias solo rija cuando estén dadas las condiciones edilicias necesarias.
“Sirve para no hablar de salarios y empleo”
En el cierre, Pichetto dejó una lectura política de fondo. Aseguró que el debate penal juvenil funciona como una cortina de humo frente a la crisis social: “Esto sirve para no hablar de la pérdida de empleo y del salario real en la Argentina”.
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Y concluyó con una frase que sintetiza su habitual desconfianza: “Permítanme dudar de que el Gobierno vaya a poner el presupuesto de esta ley”.
Mientras el oficialismo empuja la reforma con un discurso de mano dura, desde sectores dialoguistas del Congreso advierten que sin inversión real en educación, infraestructura y contención social, la baja de la edad de imputabilidad corre el riesgo de convertirse en una respuesta simbólica a problemas mucho más profundos. Así y todo, levantaron la mano y aprobaron la iniciativa.




