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Política

Milei viaja a Paraguay por el acuerdo Mercosur – UE, pero el Gobierno posterga su debate en el Congreso

El Ejecutivo decidió correr la ratificación parlamentaria para después de marzo y priorizar la reforma laboral en la agenda legislativa.

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El presidente Javier Milei viajará a Asunción, Paraguay, para participar de la firma del acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, un tratado que lleva más de veinte años de negociaciones y que fue consensuado políticamente en 2019, pero nunca terminó de ser implementado ni ratificado por los parlamentos nacionales.

La ceremonia está prevista para el 17 de enero, según confirmaron fuentes de Casa Rosada. El acuerdo involucra a los cuatro países miembros del Mercosur y al bloque europeo, y es considerado uno de los entendimientos comerciales más ambiciosos de la región, con potencial impacto en exportaciones, inversiones y reglas de acceso a mercados, aunque su efecto real dependerá de la letra fina, las decisiones políticas posteriores, y el devenir de un mundo que parece un tembladeral.

Desde el entorno presidencial explican que la presencia de Milei busca reposicionar a la Argentina en el escenario internacional y consolidar vínculos con la Unión Europea, en un contexto marcado por las tensiones diplomáticas con Brasil, socio central del Mercosur y actor clave en cualquier implementación efectiva del tratado.

La ratificación, en pausa

Pese al gesto político que implica la firma, el Gobierno resolvió no habilitar en el corto plazo el debate parlamentario del acuerdo. Durante las sesiones extraordinarias previstas para febrero, la agenda legislativa estará concentrada en la reforma laboral, que el oficialismo considera su principal apuesta política para el inicio del año.

Fuentes oficiales reconocen que la ratificación del tratado con la Unión Europea quedó desplazada al menos hasta marzo, cuando comiencen las sesiones ordinarias. El argumento es que se trata de una discusión compleja, con impacto transversal en distintos sectores productivos, y que no generaría beneficios inmediatos para la gestión en términos políticos o económicos.

En paralelo, el Ejecutivo evalúa que reabrir el frente de la reforma laboral y el debate comercial podría dificultar la construcción de mayorías en el Congreso, donde el oficialismo carece de números propios y depende de acuerdos frágiles con bloques aliados.