boca de pozo
Neuquén: incertidumbre en Encuentro Republicano Federal
El partido de Miguel Pichetto estaba por sumarse a La Neuquinidad. Detalles en Política Viral.
Encuentro Republicano Federal, el sello que responde nacionalmente a Miguel Pichetto, pero que en Neuquén tiene vida propia, vive días de incertidumbre, por un supuesto pase a La Neuquinidad, llamados último momento y presiones para acuerdos. El pase está sujeto a los tiempos y a un acuerdo.
En el gobierno de Rolando Figueroa el tema ya lo vienen estudiando. El solo ruido de que haya una lista con este sello, que en su ADN es peronista, pero funcional a jugar por fuera de la unidad oficialista, empezó a inquietar y a generar llamados telefónicos.
Política Viral supo que es tan fuerte fue el murmullo, que desde la Casa de Gobierno se activaron gestiones urgentes. ¿El objetivo? Directamente que no haya lista y hubo un llamado telefónico al mismo Pichetto, para aclarar las cosas. «Pero allá (por Neuquén) están los muchachos, yo no tengo nada que ver», le habría dicho Pichetto, a un emisario del gobierno provincial.

La Neuquinidad suma partidos, pero todo es por acuerdos. El partido de Pichetto iba a llevar a figuras del MPN en una lista.
Y empezaron las reuniones, con un garante y mediador, según se supo de fuentes, y encargado de poner la cara, es el ministro de Gobierno, Jorge Tobares. Trascendió que mantuvo conversaciones con Juan Ríos, el referente visible de Pichetto en la provincia, y un antiguo e inquieto dirigente del menemismo.
Encuentro Republicano Federal: «Bajen la lista»
Ríos, que responde a la estructura formal del Encuentro Republicano Federal, habría sido citado para “rendir cuentas” y escuchar directamente un pedido que sonó más a ultimátum. «Bajen la lista y sumen a La Neuquinidad«, le dijeron desde el edificio de Roca y Rioja. Pero no fue tan simple.
Es que el armado del Encuentro Republicano llevó un tiempo (había sido puesto a disposición de Jorge Sobisch en su momento) y nadie entrega trabajo así nomás, que es un dolor de cabeza en la Justicia Federal Electoral.
Fue así que con esa disponibilidad de la lista, comenzaron a circular nombres para la boleta, de muchos «peso pesado», de la política neuquina de cara a las elecciones del 26 de octubre. Es que si hay lista, hay candidatos, y el solo hecho de la presentación, le puede sacar votos al oficialismo o a La Libertad Avanza.
Nombres como Leandro Bertoya –exintendente y exministro de Jorge Sapag–, Ricardo Corradi Diez –exfuncionario de Omar Gutiérrez y hoy duro crítico de Rolando Figueroa en redes–, y hasta se llegó a mencionar a Ana Pechen, exvicegobernadora. Parecía que se iba a poner lindo si esa lista jugaba en las elecciones (¿se está a tiempo?). De hecho, hasta el consultor Aníbal Urios, midió a Bertoya y a Pechén.
También había una ficha puesta en Raúl Marín, presidente de la Cámara de Empresas y Servicios de Añelo (CEISA), y hasta Dana Bertoldi, parte del influyente clan político-empresarial peronista que gobernó Centenario, y que cerró filas con La Neuquinidad.
El acuerdo por cargos: detalles y el tiempo en contra
Ese acuerdo, entre el partido de Pichetto, sin embargo, todavía no cuaja. En las charlas entre Tobares y los representantes del partido hubo, según versiones que sobrevuelan, pedidos de contratos que fueron escuchados, pero no atendidos. Se habla de no más de 10 personas. El resultado es que la negociación está empantanada.
El tiempo juega en contra a este acuerdo. El 17 de agosto vence el plazo para inscribir las listas y la falta de definiciones empieza a poner nerviosos a varios. No hay norma, ni decreto, de moneda de cambio para el partido, y no se sabe si la lista finalmente se presentará.
Lo que sí es una amenaza silenciosa: que la lista rebelde de Pichetto termine de despegar y juegue sola.
En política, la falta de acuerdos a tiempo suele tener algunas consecuencias. Encuentro Republicano puede terminar siendo un ingrediente inesperado, en esta cocina donde La Neuquinidad quiere quedarse con todas las recetas.




