Connect with us
http://politicaviral.ar/wp-content/uploads/2022/06/apaisado-sin-fondo-politica-viral.png

boca de pozo

El voto kirchnerista a Yadarola y la sensatez de los locos

El giro pragmático de Cristina Kirchner en el voto peronista a Yadarola abrió una nueva grieta en el peronismo.

Publicado

en

Periodistas que simpatizan con historia y mirada peronista cuestionaron la decisión del bloque de senadores peronistas de votar el pliego del juez Pablo Yadarola. Roberto Navarro apuntó contra Cristina como responsable y la senadora Juliana Di Tullio respondió atacando a los medios en vez de explicar el voto. Pedro Rosemblat también expresó su desconcierto. El giro hacia la real politik choca con la costumbre de etiquetar como traidores a los que hacen política, la denuncia del lawfare y dificulta la posibilidad de interpretar estas decisiones como una búsqueda del bien común.

El voto del bloque peronista a favor de Pablo Yadarola no terminó el jueves 27 de agosto. Siguió escalando durante el fin de semana y llegó al martes con la interna kirchnerista más revuelta que nunca: periodistas, medios y streamers vinculados al kicillofismo comenzaron a cuestionar el respaldo a Yadarola y, en particular, a apuntar contra Cristina Kirchner.

El detonante fue Roberto Navarro, conductor de El Destape. Fue directo: «Orden de Cristina vía Di Tullio», escribió en X, en referencia a la senadora Juliana Di Tullio. No fue un disparo al aire: Navarro construyó una tesis que circuló rápido en el ecosistema político. «Uno sabe que atrás de una decisión así Cristina está interviniendo políticamente. No lo hicieron contra su voluntad«, sostuvo. Y agregó la crítica más dura al liderazgo de la expresidenta: «Hay un problema enorme en ese liderazgo que se escinde de los intereses populares. Una cosa fue Cristina cuando sus intereses personales estaban alineados con los intereses del pueblo, y otra es cuando, en el marco de la persecución y buscando sostenerse en el poder, empieza a tomar decisiones que no les convienen a la población«.

La respuesta de Juliana

Di Tullio eligió ratacar a los periodistas en vez de explicar el voto. La dirigente cuestionó a Gustavo Sylvestre, Fernando Borroni y C5N por interpretar el acompañamiento como parte de eventuales acuerdos políticos. Ante el comentario de un usuario que la mencionó junto al mensaje de Navarro, Di Tullio respondió con una frase cargada de ironía: «¡Volvieron los machos del off!». Además, apuntó contra los presentadores de C5N por fijarse en el voto peronista a uno de «los jueces de Lago Escondido» siendo que el gerente de relaciones institucionales del canal también participó del viaje.

La observación de Di Tullio es aguda pero no explica el respaldo a un juez a quien desde el kirchnerismo se le dijo de todo.

La respuesta fue leída dentro del propio campo kirchnerista como una confirmación de que no había explicación política disponible. La pregunta era concreta: ¿por qué el bloque decidió votar a favor de jueces vinculados con aquel episodio que durante años fue presentado como una evidencia de la existencia de un entramado entre sectores del Poder Judicial, empresarios, servicios de inteligencia y operadores políticos? Di Tullio no la respondió.

La sensatez de los locos

Atrás del voto a Yadarola aparece una nueva postura del kirchnerismo frente a la Justicia. Según fuentes del espacio citadas en los mentideros de la política, dentro del bloque admiten por lo bajo que la estrategia de confrontación con la Justicia ya es inconducente. El problema de ese diagnóstico es que estaba disponible tras las elecciones legislativas del año 2013, cuando el kirchnerismo llevó a Martín Insaurralde en la boleta bonaerense y perdió contra Sergio Massa. Pasaron nada menos que 13 años desde esa elección que clausuró la posibilidad de que el kirchnerismo impulse una amplia reforma del poder judicial sin sentarse a una negociación.

La lógica es cruda pero inteligible. El giro se hizo sin anuncio, sin argumento y sin preparar al propio ecosistema mediático que durante años construyó el relato del lawfare. Así, colegas como Roberto Caballero, tienen que estirar las ideas para suavizar la aspereza de decisiones muy contradictorias. Tal vez este giro tardío que se ordena desde San José 1111 tenga su mérito, pero entonces no quedan traidores.

Metido en la interna, desde el lado del gobernador bonaerense, Roberto Navarro formuló un argumento tan sólido como malicioso, porque es congruente con el ideario y la exigencia que emanaba el Instituto Patria, mudado por decisión judicial a la casa de Cristina: «Decir que no te vas a pelear más con jueces como los de Lago Escondido es decir que no vas a confrontar con los que los manejan.» Y reclamó una reacción de los legisladores: «No puede haber obediencia debida, hay un momento en que uno tiene que decir ‘basta'».

El kirchnerismo pasó de pedir la destitución de Yadarola a votarle el ascenso. Entre los senadores que avalaron el pliego están Wado de Pedro, Juliana Di Tullio, Oscar Parrilli, Alicia Kirchner y José Mayans. Nombres históricos del kirchnerismo, algunos de los cuales construyeron identidad política sobre la denuncia del lawfare durante años.