Patagonia
Cipolletti vivió su “Mundial de los Sabores”.
Durante tres jornadas, el Parque Rosauer volvió a afirmarse como punto de encuentro del Alto Valle, con un flujo constante de vecinos y visitantes que recorrieron los distintos sectores de la Feria Semilla Mundialista. La propuesta se montó sobre la fiebre por el Mundial 2026 y ofreció una combinación de sabores, música en vivo, actividades recreativas y espacios para compartir en familia desde la tarde hasta la noche. Con entrada libre y gratuita, el evento mostró una ocupación plena del predio y consolidó a Semilla como una de las citas ineludibles del calendario cipoleño.

La edición especial se presentó como el “Mundial de los Sabores”, con una fuerte impronta futbolera en la ambientación y en la agenda de actividades. Más de 70 stands de elaboradores regionales, artesanos, emprendimientos gastronómicos y foodtrucks ofrecieron productos típicos, platos de autor y propuestas innovadoras, articulados además con la Feria de Economía Social de la Municipalidad de Cipolletti para darle mayor visibilidad al trabajo local. Banderas, camisetas y guiños mundialistas convivieron con los aromas de la cocina patagónica y con la presencia de emprendedores que encontraron en la feria una vidriera clave para sus productos.
Desde el viernes, la feria mostró un clima familiar: grupos de amigos, parejas y familias con niños coparon los senderos del parque, alternando entre la gastronomía, los stands de emprendedores y los sectores de juego. La música en vivo acompañó el movimiento durante toda la tarde y la noche, con artistas y DJs locales que reforzaron el espíritu festivo y convirtieron la apertura en una antesala de lo que sería el pico de concurrencia del fin de semana. El predio iluminado, los espacios calefaccionados y la oferta de comidas calientes ayudaron a que el frío no fuera un impedimento para disfrutar al aire libre.
El sábado se vivió como el día más intenso, con uno de los momentos más convocantes alrededor de una paella gigante preparada por un grupo de cocineros que elaboraron cientos de porciones frente al público. A la propuesta gastronómica se sumaron actividades vinculadas al fútbol: hubo desafíos recreativos y presencia de referentes deportivos locales, lo que reforzó la idea de feria “en modo Mundial”. Durante la tarde, distintos shows artísticos y sets de DJ acompañaron el atardecer, y el cierre encontró al Parque Rosauer colmado, con baile, música y un ambiente de festival abierto a todas las edades.
El domingo tuvo como gran protagonista al intercambio de figuritas del álbum del Mundial 2026, que se transformó en uno de los puntos más concurridos de la feria. Mesas improvisadas, pilas de sobres, chicos y adultos negociando figuritas difíciles y trivias futboleras por premios crearon un clima lúdico que se sostuvo durante horas. La jornada sumó además propuestas gastronómicas especiales, como clases abiertas y demostraciones culinarias, que permitieron a quienes se acercaron aprender recetas tradicionales y degustar preparaciones elaboradas en el momento.
Más allá del entretenimiento, la Feria Semilla Mundialista representó un fuerte impulso para la economía local: decenas de productores, artesanos y emprendedores pudieron vender, darse a conocer y generar nuevos contactos comerciales en un contexto de alta visibilidad. Desde el municipio, se destacó el rol del evento como motor para la actividad regional y como herramienta para fortalecer el sentido de comunidad, mientras que la organización celebró la respuesta del público y el éxito de la apuesta mundialista. Con más de 10.000 personas pasando por el Parque Rosauer a lo largo del fin de semana, Cipolletti confirmó que su “Mundial de los Sabores” llegó para quedarse.



