boca de pozo
Schiaretti juró como diputado y refuerza el bloque de Provincias Unidas en el Congreso
Su llegada augura respaldo a las reformas de Milei y nuevas tensiones con Llaryora.
Con algo más de dos meses de retraso por una afección cardíaca que lo obligó a someterse a una intervención quirúrgica, el exgobernador de Córdoba Juan Schiaretti juró este jueves como diputado nacional y se sumó formalmente al bloque Provincias Unidas.
Con su incorporación, ese espacio alcanzó los 18 legisladores y el interbloque Unidos —que integra junto a Encuentro Federal y la Coalición Cívica— totalizó 22 miembros.

Días antes de asumir, Schiaretti había anunciado en la red social X que renunciará a percibir su dieta y los gastos de representación como diputado.
El dirigente cordobés había sido electo en octubre encabezando la lista de Provincias Unidas en Córdoba, pero no pudo asumir de inmediato por su estado de salud.
El 28 de noviembre fue intervenido en la Fundación Favaloro, donde se le practicó un reemplazo de válvula aórtica mediante cateterismo, una técnica menos invasiva que la cirugía tradicional. Recibió el alta médica a mediados de enero.
Un bloque que gana peso en un Congreso fragmentado
La jura de Schiaretti se dio en la antesala de una sesión especial convocada para tratar el régimen penal juvenil y el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, dos temas sensibles para el Gobierno.
En un escenario parlamentario cada vez más atomizado, el crecimiento del interbloque Unidos le otorga mayor capacidad de negociación a los espacios provinciales y dialoguistas.
En los comicios del 26 de octubre, Schiaretti quedó en segundo lugar en su provincia con poco más del 28% de los votos, a 15 puntos de distancia de La Libertad Avanza, que se impuso en la elección.
Aun así, el espacio del “cordobesismo” logró tres bancas para el período 2025–2029, que se sumaron a otras tres con mandato hasta 2027, consolidando una representación propia en el Congreso.
Con su regreso a la actividad legislativa, Schiaretti vuelve a ocupar un rol nacional en un momento de fuerte reconfiguración política, donde los bloques provinciales se transforman en actores decisivos para el avance —o el freno— de las reformas impulsadas por el Gobierno. Desde el arranque, el exgobernador cordobés sumó dos movimientos a favor del oficialismo. En tandem con su esposa, la senadora Vigo, respaldó la reforma laboral en la Cámara Alta; se espera que hoy él mismo se exprese a favor de los cambios en la edad de imputabilidad, y que más adelante también respalde la reforma laboral en la Cámara Baja.
Su regreso a la actividad legislativa también augura nuevas tensiones con el gobernador Martín Llaryora. En el cordobesismo, suele ser el mandatario provincial quien conduce el bloque, pero es difícil imaginar que Schiaretti se ordene al cien por ciento con el gobernador.



