boca de pozo
Caputo va a fondo contra Kicillof y dice que no le aprobará el endeudamiento
La maniobra, golpea la gobernabilidad en la provincia de Buenos Aires.
Un freno técnico que compromete la gobernabilidad
El ministro de Economía Luis Caputo encendió señales de alerta sobre la posibilidad de que la provincia de Buenos Aires acceda a financiamiento externo. Según planteó, Axel Kicillof no podría endeudarse debido a que la administración bonaerense no cumpliría con la Ley de Responsabilidad Fiscal, vigente desde 2004. La maniobra, golpea la gobernabilidad en la provincia de Buenos Aires.
“Las provincias se comprometen a no tomar deuda siempre y cuando los gastos corrientes superen la inflación. Buenos Aires no está cumpliendo con esa regla”, afirmó Caputo.
El titular del Palacio de Hacienda agregó que, en ese marco, la deuda nueva no debería ser aprobada, y sostuvo que el secretario de Hacienda Carlos Guberman ya había comunicado esta advertencia a los gobernadores.

La Legislatura habilitó financiamiento por USD 3.685 millones
Las declaraciones llegan 24 horas después de que la Legislatura provincial aprobara la Ley de Financiamiento, que autoriza al Ejecutivo bonaerense a tomar deuda por USD 3.685 millones, tras una sesión extensa de más de 14 horas.
El paquete aprobado contempla:
-
USD 1.990 millones para refinanciar pasivos,
-
USD 1.045 millones para operaciones del sector público,
-
Fondos para Buenos Aires Energía y AUBASA para infraestructura vial y energética.
Nación juega a los dados arriba de un volcán
Envalentonados por un resultado electoral que parece haber establecido una inusual paz social para un diciembre que por costumbre es caliente en la Argentina, Caputo asedia la sostenibilidad de la administración bonaerense recortándole recursos de Nación, mientras amaga con cerrarle el grifo del endeudamiento. Como si fuera poco, el entramado industrial del área metropolitana se desangra frente a un modelo económico que tiene a la apertura de importaciones y la apreciación cambiaria haciendo un juego de pinzas que contiene la inflación mientras ahorca la industria.
Si bien Nación juega con los dados cargados, una crisis institucional en la provincia más grande de la Argentina podría convertir al conurbano en un volcán. Para entender los riesgos que conlleva jugar con la paciencia de una multitud tan castigada a pocos kilómetros de la Casa Rosada no hace falta ser doctor en historia pero si cultivar una ética de la responsabilidad que el Gobierno se empeña en disimular.



