Política
Kicillof encabezó el acto más convocante del Día de la Lealtad y deja en crisis el liderazgo de Cristina
El gobernador de la provincia de Buenos Aires juntó a la CGT, la CTA y gran parte de los intendentes.
El Día de la Lealtad cristalizó un nuevo escenario para el peronismo, que encuentra en Axel Kicillof una figura central que encarna rupturas y continuidades con el liderazgo de Cristina.
El plano general del acto encabezado en Berisso por el gobernador de la provincia de Buenos Aires deja en duda el liderazgo de Cristina Kirchner, o, como mínimo, el modo en que está habituada a ejercerlo.
En el contraplano, Cristina con un grupo de estudiantes en la Universidad de Avellaneda y el acto de La Cámpora en la Federación de Box, muestran a la expresidenta reducida a no mucho más que su propio círculo.
En cambio Kicillof, que tuvo gestos elogiosos hacia la expresidenta y evitó todo tipo de confrontación con «compañeros», se mostró junto a la cúpula de la CGT, la CTA, dirigentes sociales e intendentes de peso. Algunos que hasta ayer nomás pintaban «nada sin Cristina».
Si vemos cuidadosamente la repe del útlimo epiosodio de la interna justicialista, se puede ver que en algunos fotogramas, Axel Kicillof aparece por encima del conflicto: mientras Cristina aprieta el fuelle para fogonear el operativo clamor, Quintela ofrece una módica resistencia (apalancada en sus «Chachos»!) y la CGT hace comunicados reclamando renovación mientras atrás de las bambalinas negocian con Caputo para impedir una reforma sindical; el Gobernador bonaerense encabeza un acto con casi todos, reparte elogios y asegura que la interna no le interesa. Desde el llano, la militancia canta «Axel Presidente«. Suenan nuevas canciones.
Hemos comprobado que ya no alcanza con ser escudo, tenemos que ser alternativa y futuro. Por eso queremos decirles a las y los argentinos que vamos a construir una nueva esperanza colectiva. pic.twitter.com/DvNlgHniJL
— Axel Kicillof (@Kicillofok) October 17, 2024
En esa misma sintonía, el gobernador de la provincia de Buenos Aires evita gastar recursos retóricos contra sus detractores en la interna y dirige todas sus críticas al gobierno de Javier Milei.
Todo un punto que en la consideración popular lo pone por encima de Máximo Kirchner y de las espadas que salieron ayer desde el Instituto Patria para reclamar que se pronuncie a favor de Cristina en la lucha por la conducción del PJ.
Es tanta la centralidad que desde el Patria le dan al Gobernador, que hasta cabe preguntarse si no es esta la mejor manera de auspiciar su entronización.
Cerca del corazón de los kirchneristas, pero equidistante de su figura más brillante, Axel Kicillof busca ensanchar un camino reconstruyendo los puentes que el cristinismo rompió haciendo lo que más sabe: mandar.




