Política
Alberto Fernández vuelve a quedar expuesto ante la salida de una funcionaria
Elizabeth Gómez Alcorta renunció horas antes del Encuentro Nacional de Mujeres.
La exministra de mujeres, genéros y diversidad, Elizabeth Gómez Alcorta, no fue la excepción y, como todas las figuras albertistas que dejan el gabinete, lo hizo en medio de una (mini) crisis y dejó expuesto al Presidente.
Presentó ayer su renuncia al cargo, faltando apenas 48 horas para que comience en San Luis el Encuentro Nacional de Mujeres y en medio de los cuestionamientos por el tratamiento a las detenidas tras la represión a una comunidad mapuche en Villa Mascardi, provincia de Río Negro. El presidente aceptó formalmente la renuncia esta mañana.

Al igual que Kukfas y Guzmán, Gómez Alcorta no se privó de hacer catarsis a la salida del Ministerio, y entre elogios a su propia gestión y la «decisión política» del binomio presidencial, filtró críticas letales al rumbo gubernamental. Palabras más, palabras menos, dijo que los hechos sucitados en torno a la represión en Villa Mascardi son intolerables para los valores éticos que defiende «como proyecto político» (sic).
En su carta de renuncia, la ahora exfuncionaria expresó: «Los hechos de público conocimiento desatados en Villa Mascardi por el desalojo ordenado contra la comunidad Lafken Winkul Mapu, en el que se produjeron detenciones de mujeres y niñxs, con participación de fuerzas federales me resultan incompatibles con los valores que defiendo como proyecto político«.
Ayer, la ministra había advertido públicamente su preocupación en relación a las siete mujeres de la comunidad del Lof Lafken Winkul Mapu que fueron detenidas por orden judicial durante el procedimiento, cuatro de ellas trasladadas luego al penal de Ezeiza, en la provincia de Buenos Aires.
La ahora exministra, se va a horas del inicio de un nuevo Encuentro Nacional de Mujeres, que se realizará durante el fin de semana largo en San Luis.
El conflicto con algunas comunidades mapuches ganará terreno en los debates del Encuentro y es esperable que se cuele entre los ejes centrales del documento final. Con su salida, Gómez Alcorta gambetea las críticas y deja expuesto, nuevamente, al presidente Alberto Fernández.



