Política
El FMI aceptó una reducción en la acumulación de reservas
Tras la aprobación de la cuarta revisión del programa, se acordó mantener el 1,9% del PIB de déficit fiscal para 2023.
La Argentina y el Fondo Monetario Internacional (FMI) llegaron a un acuerdo para avanzar con algunas modificaciones respecto al entendimiento original del programa económico, entre las que se destaca la meta de acumulación de reservas, que se redujo 3.600 millones de dólares al final del primer trimestre y de 1.800 millones de dólares en el total anual, por la sequía que afectó al país.
Además, tras la aprobación de la cuarta revisión del programa, el FMI pidió mantener el 1,9 por ciento del PIB de déficit fiscal para 2023 y se establecieron determinadas pautas para poder alcanzar los objetivos propuestos.
Entre ellas, la decisión de recortar los subsidios energéticos para los hogares de altos ingresos a partir de mayo de 2023 y el cierre de procesos de inscripción para poder acceder a esos beneficios.
El FMI destacó la importancia de las políticas macroeconómicas para contrarrestar el impacto de la sequía, abordar el aumento de la inflación y asegurar la estabilidad en el contexto de financiamiento limitado y cobertura de reservas débil y decreciente.
El organismo expresó su apoyo a la modificación solicitada de la meta de acumulación de reservas para acomodar parcialmente el impacto de la sequía, teniendo en cuenta el impacto de las medidas políticas de compensación acordadas.
Además, señaló que alcanzar el objetivo de déficit fiscal primario del 1,9 por ciento del PIB en 2023 requerirá esfuerzos decisivos para fortalecer el cumplimiento tributario, los controles de gastos y la focalización de los subsidios energéticos y la asistencia social.
El organismo también valoró el resultado de las distintas operaciones de conversión de la deuda en pesos, en especial la última que permitió extender a 2024 y 2025 los vencimientos previstos originalmente para abril-junio de 2023.
Sin embargo, advirtió que se deben continuar los esfuerzos para movilizar la red de financiación y mitigar los riesgos de refinanciación a corto plazo, limitando al mismo tiempo la acumulación de vulnerabilidades y salvaguardando la sostenibilidad de la deuda.
En cuanto a la política monetaria, el FMI señaló que se debe mantener una postura monetaria estricta hasta que la inflación y las expectativas se sitúen en una clara tendencia a la baja. También ha afirmado que el banco central debería estar preparado para subir los tipos de interés en caso de nuevos choques inflacionarios y/o una intensificación de las presiones cambiarias.
Además, se acordó que se comenzará a simplificar el régimen cambiario actual, mediante la racionalización de los diversos impuestos que actualmente se cobran sobre las importaciones de bienes y servicios.
Asimismo, se dio el visto bueno a mantener inversiones clave en infraestructura, como la construcción del Gasoducto Néstor Kirchner, y la ayuda destinada vía planes sociales.
En este contexto, se espera que sigan subiendo las tasas de interés del sistema financiero en las medida de lo necesario para continuar con el esquema de «tasas positivas», a fin de seguir ordenando el frente monetario.
En cuanto a la moratoria previsional, ante la sanción de la nueva norma el documento publicado por el Fondo pidió enfocar la misma a los sectores de población adulta mayor que más requieran de esa herramienta excepcional.
Fuente: Télam.




