Política
Alerta por el funcionamiento del Banco Nacional de Datos Genéticos: denuncian riesgo de parálisis
Advierten que el recorte de fondos y la falta de insumos podrían detener la búsqueda de nietos apropiados durante la dictadura.
El Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG), institución pionera y fundamental para la identificación de hijos de desaparecidos, se encuentra en una situación crítica. Según denuncias de organismos de Derechos Humanos, el ajuste presupuestario implementado por el Gobierno nacional está afectando de manera directa la operatividad de la institución. La falta de actualización de partidas pone en riesgo el mantenimiento de los laboratorios y la adquisición de reactivos importados, elementos indispensables para procesar las muestras de ADN.
Desde los organismos de derechos humanos y el propio personal del banco, alertan que esta situación podría derivar en una parálisis total de las investigaciones en curso. El BNDG no solo almacena el archivo de los perfiles genéticos de las familias que buscan a sus nietos, sino que también realiza los entrecruzamientos necesarios ante cada denuncia de posible identidad recuperada. Sin los recursos técnicos garantizados, los tiempos de espera para los resultados —que ya de por sí son complejos— podrían volverse indefinidos.

El conflicto también alcanza la estabilidad de los equipos profesionales y técnicos que desempeñan tareas de alta especialización. La incertidumbre sobre la renovación de contratos y la pérdida del poder adquisitivo de los salarios dentro del sector científico estatal generó una fuga de especialistas hacia el sector privado o el exterior. Esta «fuga de cerebros» debilita la capacidad de respuesta de una institución que es referencia mundial en genética forense y derechos humanos.
A este panorama se suma la preocupación por la integridad del archivo genético frente a posibles fallas en la infraestructura tecnológica. El mantenimiento de los servidores y los sistemas de refrigeración para las muestras biológicas requiere una inversión constante en moneda extranjera. La interrupción de estos servicios básicos no solo frenaría las nuevas búsquedas, sino que pondría en peligro el material recolectado durante décadas, el cual es la única prueba científica para cientos de familias.
La comunidad científica y los sectores de la oposición legislativa exigen que se declare la emergencia presupuestaria para el BNDG. Argumentan que el derecho a la identidad es una política de Estado que no debería quedar supeditada a las metas de equilibrio fiscal. Mientras la búsqueda de los cerca de 300 nietos que aún faltan encontrar continúa, la fragilidad institucional del Banco Nacional de Datos Genéticos amenaza con cerrar una de las puertas más importantes hacia la verdad y la justicia.



