Cultura
24 de marzo: el video que hizo el canal Olga para ejercitar la memoria
El canal de streaming recorrió la ex ESMA junto a sobrevivientes y nietos recuperados.
En el marco del 50° aniversario del último golpe militar, el canal de streaming Olga presentó un contenido especial titulado «Conociendo la ex ESMA«. A través de un recorrido por el actual Espacio para la Memoria, el equipo del programa TDT se adentró en los rincones más oscuros de lo que fue el centro clandestino de detención, tortura y exterminio de la Armada. El video no solo mostró la infraestructura del horror, sino que también buscó interpelar a las nuevas generaciones sobre la responsabilidad de preguntar y conocer la verdad histórica.
El registro audiovisual destaca por la crudeza y humanidad de los testimonios recogidos. Entre ellos, sobresale la historia de Guillermo Pérez Roisinblit, nieto recuperado que nació en el sótano de la ESMA en 1978 y fue apropiado por personal de inteligencia de la Fuerza Aérea. Guillermo relata con conmovedora lucidez el impacto de descubrir su verdadera identidad a los 21 años, tras haber crecido en un entorno vinculado a sus propios secuestradores, y resalta que lo peor no fue conocer la verdad, sino el crimen original de la desaparición y el robo de identidad.

La pieza documental también cuenta con la participación de sobrevivientes que describen el funcionamiento del «Casino de Oficiales» y el área de «Capucha», donde los secuestrados permanecían en condiciones infrahumanas. Se detalla la existencia de un plan sistemático que incluía una maternidad clandestina y los denominados «vuelos de la muerte», mediante los cuales se intentaba borrar toda evidencia de los delitos arrojando a las personas vivas al mar. Estas descripciones ponen de relieve que no hubo «excesos» aislados, sino una organización meticulosa destinada a deshumanizar y exterminar a opositores políticos.
El video producido por Olga se convierte en una herramienta pedagógica fundamental para el presente. Los protagonistas enfatizan que la memoria no es un concepto estático o religioso, sino una construcción necesaria para edificar el futuro. El llamado final es a la conversación familiar: un pedido para que los jóvenes charlen con sus padres y abuelos, rompan silencios y mantengan viva la búsqueda de los nietos que aún faltan encontrar. Es, en esencia, un ejercicio de memoria activa diseñado para que el «Nunca Más» resuene con fuerza, además de en la calle, en la cultura digital.



