Neuquén
Taxis en Neuquén: entre licencias que vencen y un pedido urgente de cambios
Propietarios del servicio alertan que más de 100 permisos podrían vencerse en semanas y plantean llevar a 12 años la antigüedad de los vehículos para sostener la actividad.
En la Neuquén capital, el sistema de taxis empieza a mostrar señales de tensión. Con licencias próximas a vencer y números que no terminan de cerrar, el sector salió a pedir cambios urgentes: quieren que se extienda la vida útil de los autos para poder seguir trabajando y recuperar lo invertido.
El planteo ya llegó al despacho del intendente Mariano Gaido. La Asociación de Propietarios de Taxis formalizó un pedido para modificar la normativa vigente, con un punto central: llevar de los actuales límites a un esquema que permita utilizar los vehículos hasta 12 años. Dicen que, en las condiciones actuales, muchos no llegan a amortizar el costo de los autos antes de quedar fuera del sistema.

El dato que encendió las alarmas es concreto: más de cien licencias podrían caducar en los próximos dos meses si no hay cambios. Para los propietarios, no se trata solo de un trámite administrativo, sino de la continuidad de la actividad.
Fabián Palazzo, vocero del sector, fue quien encabezó el reclamo. Según explicó, hoy un taxi realiza en promedio unos diez viajes diarios, una cifra que consideran baja para cubrir gastos básicos como combustible, mantenimiento y aportes. En ese escenario, renovar el vehículo en los plazos actuales se vuelve cuesta arriba.
El argumento que repiten es que la ciudad creció y se mueve, pero ese movimiento no siempre se traduce en ingresos para los taxistas. La ecuación, dicen, quedó desfasada frente a la realidad económica actual.
Pedido de actualización y preocupación por la competencia
El proyecto presentado apunta a abrir una discusión más amplia sobre el funcionamiento del sistema. Desde el sector entienden que la ordenanza vigente fue pensada para otro contexto, con costos distintos y una dinámica de transporte diferente.
A esto se suma un factor que aparece en cada conversación: la competencia. Los taxistas señalan que existen formas de transporte que operan por fuera del esquema regulado y que impactan directamente en la cantidad de viajes. Sin entrar en confrontaciones abiertas, lo describen como un elemento que termina inclinando la balanza en un mercado ya ajustado.
El pedido, por ahora, busca generar una mesa de diálogo con el Ejecutivo y el Concejo Deliberante. La intención es revisar reglas, actualizar plazos y encontrar un punto de equilibrio que permita sostener la actividad sin afectar el servicio.
Mientras tanto, el reloj sigue corriendo. Si no hay una respuesta en el corto plazo, el propio sector advierte que podría reducirse la cantidad de taxis en circulación. No como una medida de fuerza, sino como consecuencia directa de licencias que no logren renovarse.



