Política
La oposición en Diputados pidió una sesión para interpelar a Manuel Adorni
Bloques de centro y de izquierda exigen que el jefe de Gabinete explique el origen de su patrimonio en el Congreso.
Diputados nacionales de diversos bloques opositores presentaron un pedido de sesión especial para el próximo miércoles con el objetivo de interpelar a Manuel Adorni. La iniciativa surge tras las denuncias por presuntas inconsistencias en la declaración jurada del jefe de Gabinete. El pedido lleva las firmas de legisladores de Unión por la Patria, el Frente de Izquierda y sectores del radicalismo, quienes buscan que el funcionario responda preguntas de forma presencial en el recinto.
El eje del reclamo se centra en la adquisición de una propiedad en un barrio privado y la financiación de viajes al exterior durante el último año. Según el proyecto presentado, los legisladores consideran que las explicaciones brindadas por Adorni en conferencias de prensa resultan insuficientes ante la gravedad de las acusaciones. El artículo 204 del Reglamento de la Cámara de Diputados faculta al cuerpo a citar a los ministros para que den informes sobre asuntos de su competencia.

Para que la sesión prospere, la oposición requiere alcanzar el quórum de 129 diputados sentados en sus bancas. Actualmente, los bloques firmantes mantienen conversaciones con otras bancadas dialoguistas para asegurar el número necesario. Desde el oficialismo calificaron la maniobra como una persecución política y ratificaron que el jefe de Gabinete solo se presentará ante la Justicia si el proceso legal así lo requiere.
En paralelo, la Comisión de Peticiones, Poderes y Reglamento analiza otros cinco proyectos de resolución que exigen pedidos de informe escritos al Poder Ejecutivo. Estos documentos solicitan detalles sobre la evolución patrimonial de Adorni desde su ingreso a la función pública en diciembre de 2023. La Oficina Anticorrupción también recibió requerimientos para que entregue las copias certificadas de las declaraciones juradas del funcionario.
La tensión en la Cámara Baja ocurre en una semana clave para el Gobierno, que busca avanzar con otras reformas legislativas. La resolución de este pedido de interpelación marcará el termómetro de la relación entre el Ejecutivo y el Congreso. De concretarse la sesión, sería la primera vez que un miembro del actual gabinete enfrenta una citación de este tipo por motivos estrictamente vinculados a su situación patrimonial privada.



