Neuquén
Tensión en Cerámica Neuquén: acuerdo frenado y temor por un desalojo inminente
La falta de definiciones del Ministerio de Economía mantiene frenado un acuerdo clave y vuelve a poner en riesgo la continuidad de la fábrica, mientras los trabajadores retoman las protestas para visibilizar el conflicto.
La situación en Cerámica Neuquén volvió a tensarse y esta vez con un escenario que ya no es solo de incertidumbre, sino de urgencia. Los trabajadores de la cooperativa anunciaron que este miércoles regresarán a la Ruta 7, frente a la planta, para informar a la comunidad sobre un conflicto que podría derivar en un nuevo intento de desalojo y hasta en el remate del establecimiento.
Según explicaron desde la fábrica, el problema se desató cuando un acuerdo que ya estaba encaminado —y que contemplaba el pago de deudas y la continuidad productiva— quedó frenado en una instancia clave. El punto crítico: la falta de aval del Ministerio de Economía de la Nación para avanzar con el traslado de la hipoteca a la cooperativa, un paso que consideran determinante para cerrar definitivamente la situación legal.

Desde el sector obrero aseguran que el entendimiento con los ex dueños y con aquellos trabajadores que no forman parte de la gestión cooperativa ya estaba prácticamente resuelto. Ese acuerdo no solo contemplaba regularizar las deudas existentes, sino también abrir una nueva etapa para la planta, con posibilidades de reconversión productiva y continuidad laboral.
Sin embargo, lo que parecía un paso hacia la estabilidad volvió a entrar en zona de conflicto. La falta de definiciones a nivel nacional dejó todo en suspenso y reactivó el riesgo de que intervenga la Justicia con una orden de desalojo.
“Solo falta que se apruebe el traslado de la hipoteca. Nosotros nos comprometimos a asumir esa deuda para poder seguir adelante”, explicó Bernardo Retamales, uno de los referentes de la cooperativa. Según detalló, el propio gobierno provincial había asumido la gestión para destrabar el trámite, pero hasta ahora no hubo avances concretos.
Vuelta a la ruta y estado de alerta
Frente a este escenario, los trabajadores decidieron volver a una medida que ya conocen: salir a la ruta. La volanteada prevista sobre la Ruta 7 busca algo más que visibilidad; apunta a poner en agenda una situación que, aseguran, puede impactar directamente en las fuentes laborales.
“Queremos que la comunidad sepa lo que está pasando”, planteó Retamales. La preocupación no es menor: el conflicto se da en un contexto donde distintas actividades industriales vienen mostrando señales de retracción, lo que amplifica el impacto de cualquier posible cierre.
La asamblea de la cooperativa resolvió mantenerse en estado de alerta y avanzar con acciones públicas para sostener el reclamo. No se trata solo de defender un puesto de trabajo, insisten, sino de preservar una experiencia de gestión obrera que lleva años funcionando en la provincia.
Mientras tanto, el tiempo corre. Sin una definición concreta, el acuerdo sigue en pausa y la amenaza de desalojo vuelve a aparecer en el horizonte. Por eso, este miércoles, la Ruta 7 volverá a ser escenario de un reclamo que busca algo básico: poder seguir produciendo.



