boca de pozo
Kicillof busca nacionalizar su armado y lanza el MDF en la UBA
Encabezará este jueves un acto en Ciudad Universitaria.
Axel Kicillof encabezará este jueves 9 de abril a las 16 el lanzamiento de su espacio Movimiento Derecho al Futuro en el Aula Magna del Pabellón 2 de Ciudad Universitaria, en la Universidad de Buenos Aires. La actividad, presentada como “MDF Universidad y Ciencia”, forma parte de una estrategia para fortalecer su instalación nacional en un territorio simbólicamente relevante: el de la comunidad estudiantil, académica y científica.
Kicillof eligió la UBA para mostrarse en un ámbito donde el ajuste libertario sobre las universidades, el sistema científico y la inversión pública generó rechazo en amplios sectores. En ese marco, el gobernador bonaerense intenta convertir esa tensión en un activo político propio y sumar apoyos en un segmento que puede darle densidad programática a su proyecto rumbo a 2027.

La construcción de un polo opositor
El acto también busca confirmar algo que en el peronismo ya se discute sin demasiados rodeos: Kicillof quiere dejar de ser sólo el gobernador de la provincia de Buenos Aires para pasar a ser un dirigente con proyección presidencial. En un escenario de confrontación permanente con la Casa Rosada, el mandatario provincial aparece hoy como uno de los nombres más visibles de la oposición al experimento político y económico de Javier Milei.
Ese proceso, sin embargo, no depende sólo de su centralidad mediática o de su capacidad para confrontar con el Gobierno nacional. También exige algo más complejo: construir una estructura propia de alcance federal, con terminales políticas, respaldo territorial y una narrativa que no quede encerrada en la interna bonaerense. El MDF apunta justamente a eso.
La interna del PJ bonaerense, un punto de apoyo
Kicillof llega a este lanzamiento después de mostrar fortaleza en el tablero del peronismo bonaerense. En las internas del PJ provincial de marzo, los sectores alineados con el gobernador se quedaron con 10 de los 16 distritos en disputa, un resultado que fue leído como un avance sobre el esquema de conducción que hasta entonces orbitaba alrededor de Máximo Kirchner y La Cámpora.
Ese dato no implica, por sí solo, una ruptura consumada ni un liderazgo resuelto dentro del peronismo. Pero sí marca un reordenamiento. El gobernador logró demostrar capacidad para disputar poder interno, algo indispensable para cualquier dirigente que pretenda proyectarse a una pelea presidencial. En política, antes de discutir la nación hay que ordenar el propio territorio.
Diferenciarse sin romper del todo
Cuando lanzó el MDF en febrero de 2025, Kicillof buscó abrir una identidad propia dentro del peronismo. El movimiento fue interpretado como un intento de diferenciarse del kirchnerismo más cerrado y, al mismo tiempo, de empezar a construir un liderazgo con aspiración federal. Pero esa búsqueda convivió con otra necesidad: no romper de manera total con Cristina Fernández de Kirchner, que sigue teniendo peso político, simbólico y orgánico dentro del PJ.
Esa ambigüedad no es un detalle. Kicillof necesita despegarse para ampliar, pero sin quebrar del todo el vínculo con núcleo del peronismo que sigue siendo el más gravitante en términos electorales. En otras palabras, intenta discutir la conducción sin dinamitar la base electoral que todavía reconoce en Cristina una referencia.
Encuestas y límites de una proyección
En paralelo, algunos sondeos difundidos entre febrero y abril ubicaron a Kicillof como uno de los opositores con mejor posicionamiento frente a Milei. Incluso circularon mediciones que lo mostraron competitivo en escenarios de balotaje en la provincia de Buenos Aires, aunque otros estudios mantuvieron al Presidente al frente en la pelea nacional.



