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Trump lanzó una amenaza extrema contra Irán y habló de la muerte de “toda una civilización”
Incertidumbre tras el ultimátum de Donald Trump.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a escalar este martes el conflicto con Irán con un mensaje de tono abiertamente dramático y amenazante, en el que aseguró que por la noche “morirá toda una civilización” para no volver jamás.
La frase apareció en una publicación realizada en su cuenta oficial de Truth Social, en medio del ultimátum lanzado por Washington al régimen iraní para que acepte las condiciones que Estados Unidos busca imponer para darle un cierre a la guerra.
“Esta noche morirá toda una civilización, para no volver jamás. No quiero que eso suceda, pero probablemente ocurrirá”, escribió Trump.
Un mensaje que va más allá de la presión militar
La declaración del mandatario no se limitó a una advertencia bélica. También dejó entrever que la Casa Blanca ya habla en términos de cambio de régimen en Teherán.
“Ahora que tenemos un cambio de régimen total, donde prevalecen mentes diferentes, más inteligentes y menos radicalizadas, tal vez pueda suceder algo revolucionario maravilloso”, sostuvo Trump en el mismo mensaje.
La formulación es relevante porque corre el eje de la discusión. Ya no se trata solamente de forzar una reapertura del estrecho de Ormuz o de obtener concesiones militares: el discurso de Trump vuelve a ubicar el conflicto en un plano más ambicioso, ligado a una transformación completa del poder iraní.
“Uno de los momentos más importantes de la historia del mundo”
En el tramo final del posteo, Trump elevó todavía más el dramatismo de la escena y presentó lo que ocurrirá esta noche como un punto de quiebre histórico.
“Lo descubriremos esta noche, en uno de los momentos más importantes de la larga y compleja historia del mundo”, escribió.
Y agregó: “47 años de extorsión, corrupción y muerte llegarán a su fin. ¡Dios bendiga al gran pueblo de Irán!”.
Ahí aparece una construcción política ya conocida en la narrativa trumpista: separar al “pueblo iraní” del régimen y presentar la ofensiva estadounidense como una intervención contra una estructura de poder corrupta y radicalizada, no contra la sociedad en su conjunto.
Así, el presidente de Estados Unidos vuelve a poner el foco sobre el régimen y recupera una prédica que, con estilo propio, reversiona el repertorio de argumentos con los que Estados Unidos suele justificar sus intervenciones militares.
Así y todo, hay incertidumbre sobre el próximo paso, ya que el mismo Trump había dicho la semana pasada que planeaba retirarse del conflicto, incluso dejando inconclusa una resolución concreta sobre la liberación del estrecho de Ormuz, por donde pasa una quinta parte del petróleo global.




