boca de pozo
Es oficial: el PRO de Neuquén se aleja de Macri y apuesta todo a Figueroa
El partido prioriza poder local y cargos sobre «ideología» del cambio de la que fue parte.
El PRO de Neuquén decidió cerrar filas con el gobernador Rolando Figueroa y darle la espalda, al menos en la práctica, a la conducción nacional de Mauricio Macri. Es algo oficial que ocurrió este marte, pero una jugada que ya estaba adelantada. Forma parte de un fenómeno más amplio donde las estructuras provinciales empiezan a priorizar poder territorial, la gestión y cargos por sobre la identidad ideológica.
El encuentro realizado en la capital neuquina de este último martes se hizo con dirigentes, legisladores y militantes del PRO que ratificaron su pertenencia al espacio oficialista La Neuquinidad y se mostraron alineados con la gestión provincial. La foto política incluyó a la presidenta partidaria Leticia Esteves y a los diputados Marcelo Bermúdez, Damián Canuto y Verónica Lichter, junto al propio Figueroa.

El mensaje es que el PRO neuquino ya no discute el liderazgo nacional, sino participación en el poder local. Se acabaron las fotos de campaña en su momento con Macri, porque parece que ya no lo necesitan.
Bermúdez, uno de los principales referentes, destacó avances de gestión que —según sostuvo— coinciden con la agenda histórica del partido: es el equilibrio fiscal, desendeudamiento, obras públicas y medidas vinculadas a transparencia y seguridad como Ficha Limpia y controles toxicológicos a funcionarios. toda una agenda que Figueroa compró a libro cerrado a ese sector, y que le ha costado, en parte una discusión con sectores -minoritarios- que se el alejaron.
PRO Neuquén: un extraño provincialismo con peronistas adentro
En ese marco, el PRO se presenta como un socio activo del oficialismo provincial y no como una fuerza opositora con identidad propia.
Lo que ocurre en Neuquén también tiene una réplica en otras partes del país, con algunos argumentos y también excusas. Hay una especie de “PRO provincializado”, donde las referencias nacionales pierden peso frente a las realidades locales. Gobernadores como Martín Llaryora o el ex mandatario Juan Schiaretti ya habían marcado ese camino. Es que hay diálogo con Macri, pero autonomía política.
Incluso dentro de espacios como Provincias Unidas, el armado federal intenta sobrevivir entre discusiones internas y el avance de Javier Milei.
Quienes no se alinean con Milei y La Libertad Avanza, terminan recalando en acuerdos provinciales con gobernadores fuertes como Figueroa.
Macri revivió al PRO con algún desgaste
A pesar de este escenario, Macri no está fuera de juego. Mantiene influencia en el Congreso Nacional, con senadores y diputados «propios», y busca reflotar al PRO a nivel nacional como una alternativa dentro del espacio antikirchnerista. Sin embargo, su liderazgo tiene algunas resistencias.
Ese desgaste explica, en parte, movimientos como el de Neuquén: el PRO local opta por asegurarse lugares en el poder antes que quedar atado a una conducción nacional incierta.
Macri intenta reconstruir volumen político a nivel nacional y en Neuquén el partido amarillo ya tomó otra decisión que es la de jugarse toda la carta con Figueroa. y dejar en segundo plano las «banderas» del cambio que alguna vez lo definieron.



