boca de pozo
Miles de voces por la universidad pública en Neuquén y contra el veto de Milei
Una columna de un kilómetro de le respondió al Gobierno con una sola voz.
Este martes no fue un día cualquiera en Neuquén. Desde el playón de la Universidad Nacional del Comahue, a las 17.30, comenzó a tejerse una columna humana que creció, se extendió y terminó midiendo más de un kilómetro cuando llegó al monumento a San Martín.
Docentes, estudiantes, no docentes, gremialistas y vecinos de a pie se fundieron en una sola voz: la universidad pública no se toca.
La razón es que han pasado 200 días desde que el Congreso de la Nación aprobó la Ley de Financiamiento Universitario, y el Gobierno de Javier Milei sigue mirando hacia otro lado. No una, sino dos veces la ratificó el Congreso. No una, sino dos instancias judiciales le dieron la razón a las universidades. Y aun así, la ley duerme en un cajón.
“Estamos defendiendo lo que ya conseguimos”
Con la firmeza de quien lleva años al frente de una institución que forma a generaciones enteras, la rectora de la UNCO, Beatriz Gentile, tomó la palabra .
“Uno pensaría que con que esté sancionada en el Congreso y dos instancias judiciales, ya se reglamentaría”, dijo, con esa mezcla de incredulidad y hartazgo que muchos sienten pero pocos expresan con tanta claridad.

La marcha por la ley de financiamiento universitario en Neuquén.
Gentile no habló solo de presupuesto ni de salarios. Habló de democracia. “Estamos viviendo un momento crítico para nuestra vida democrática. Es muy difícil convivir en un sistema donde el propio Gobierno nacional no cumple con la ley”, advirtió. Y fue más lejos: señaló que si el Estado de derecho no es defendido desde el Poder Judicial, lo que está en juego es algo mucho más profundo que una partida presupuestaria.
“Tenemos que volver a ratificar en las calles lo que ya logramos en el Congreso y por la vía judicial”, convocó. Porque cuando las instituciones fallan, la calle se convierte en el último tribunal.
Una marcha que fue de todos
No fue solo la universidad la que marchó. Desde las veredas de la avenida Argentina, miles de neuquinos se fueron sumando espontáneamente a la columna, como quien se une a algo que siente suyo. Porque la universidad pública, en esta ciudad y en esta provincia, es de todos.
Lo expresó con claridad la jefa de gabinete municipal, María Pasqualini: “Esta universidad tiene un rol protagónico. La mayoría de las generaciones se han formado acá”. No es un edificio. Es una historia compartida.
La CGT, la CTA, los gremios docentes y no docentes, la Federación Universitaria, decanos y decanas de todo el país: el respaldo fue federal y transversal. Porque esta no es una pelea sectorial. Es una discusión sobre qué país queremos ser.
A 200 días de una ley incumplida, la respuesta no fue el silencio. Fue una columna de un kilómetro. Fue la calle. Fue el grito colectivo de quienes saben que el conocimiento es el único bien que, cuando se distribuye, no se divide: se multiplica.
Y eso, ningún veto lo puede borrar.
FOTOS: CECILIA MALETTI Y MARÍA ISABEL SÁNCHEZ




