Cultura
La Feria del Libro de Buenos Aires cerró su edición 50 con cifras récord de concurrencia
El evento cultural más importante del país celebró medio siglo de historia con una masiva participación de público.
La 50ª edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires concluyó con un éxito rotundo, alcanzando niveles de asistencia que superaron las expectativas iniciales. Durante casi tres semanas, el Predio Ferial de La Rural fue el epicentro de la cultura nacional, recibiendo a cientos de miles de visitantes que recorrieron los pabellones en busca de novedades editoriales, clásicos y el contacto directo con sus autores favoritos. Este hito no solo celebra las cinco décadas del evento, sino que también subraya la profunda conexión que existe entre el público argentino y la industria del libro.
La programación de este año fue particularmente diversa, con más de mil quinientos actos culturales que incluyeron presentaciones de libros, conferencias magistrales y debates de actualidad. La presencia de destacadas figuras internacionales y los máximos referentes de las letras locales garantizó salas llenas en la mayoría de las jornadas. Además, la Feria contó con la participación de Lisboa como Ciudad Invitada de Honor.

Un aspecto fundamental de esta edición fue la notable afluencia de público joven, que se apropió de los espacios a través de fenómenos como el «Bookfluencing» y la literatura juvenil. Las firmas de ejemplares de autores populares en redes sociales generaron filas interminables. Este dinamismo se vio reflejado también en las ventas, que, a pesar del contexto económico, mostraron un ritmo sostenido gracias a las promociones y opciones de financiación ofrecidas por los expositores.
Una de lasa grandes novedades fue que, por primera vez, la apertura contó con la presencia de tres grandes voces representativas de la narrativa argentina actual: las escritoras Leila Guerriero, Gabriela Cabezón Cámara y Selva Almada formaron parte del diálogo inaugural.
Con medio siglo de historia cumplido, la Feria del Libro reafirmó en esta edición su lugar como una de las grandes celebraciones culturales de América Latina, combinando industria editorial, debate público y encuentro entre generaciones de lectores.



