boca de pozo
Figueroa reunió a los suyos y puso en marcha la cuenta regresiva hacia 2027
El gobernador neuquino encabezó el primer acto del año del espacio Comunidad, repasó su gestión y dejó en claro que la reelección está en el horizonte, aunque todavía sin fecha ni certeza.
El sábado fue un día de fotos, discursos y señales. Rolando Figueroa convocó a dirigentes, intendentes y militantes del espacio Comunidad en un salón a orillas del Limay, en la capital neuquina, y el mensaje fue tan claro como el agua del río: el armado político para 2027 ya arrancó. El acto, el primero del año para el oficialismo provincial, fue mucho más que un balance de gestión. Fue una demostración de músculo, un test de lealtades y, sobre todo, el puntapié de una estrategia que tiene a la reelección como destino posible, aunque el propio gobernador se encargue de matizarlo.
Ante una sala que incluyó a integrantes del gabinete, legisladores y referentes territoriales de distintos puntos de la provincia, Figueroa repasó lo hecho, esbozó lo que viene y dejó una frase que lo resume bastante bien: «Estamos haciendo lo que dijimos que íbamos a hacer y también cosas que nunca pensamos que podríamos hacer.»

La herencia como relato y Corroza como apuesta
Una parte importante del discurso del gobernador se apoyó en el punto de partida de su gestión. Figueroa volvió a repasar el estado en que encontró las cuentas provinciales: niveles de endeudamiento que calificó de preocupantes, irregularidades en la asignación de recursos y lo que describió como una «deuda moral» que lo llevó a tomar medidas desde la primera semana, como la eliminación de las jubilaciones de privilegio. También mencionó que la planta política se redujo un 87% y que se cortaron gastos que antes parecían intocables, como el alquiler de camionetas y los teléfonos celulares para funcionarios.
Más allá de los números, el acto tuvo otra protagonista que no pasó desapercibida: la senadora Julieta Corroza, presidenta del espacio Comunidad y una de las figuras que más buscaron para las fotos. Su presencia no fue decorativa. Corroza es la conductora del partido que llevó a Figueroa al poder, y en el esquema que el gobernador está construyendo, ese sello aparece como el eje ordenador de cara al futuro. En su intervención, la senadora puso el foco en la necesidad de sostener la actividad política más allá de los ciclos electorales y en consolidar una militancia activa que no se active solo cuando hay boleta en juego.
Reelección: ni sí, ni no, sino todo lo contrario
El tema que todos tienen en mente, pero que nadie termina de decir en voz alta, es la reelección. Figueroa lo abordó de frente durante su presencia en Centenario, en el marco de la fecha del Turismo Carretera, donde usó una analogía automovilística que le calzó justo: dijo que cuando asumió, la provincia «andaba en carbón» y que hoy está en una etapa comparable al TC, aunque todavía falta dar el salto al nivel siguiente. Después aclaró que una eventual reelección «no es un hecho todavía» y que ni siquiera lo conversó con su entorno más cercano.
La lectura política es bastante menos ambigua que las palabras. Todo lo que está haciendo Figueroa —reconstruir Comunidad, acercar posiciones con el MPN histórico, mostrar números de gestión, hablar de Vaca Muerta como motor de desarrollo nacional— apunta en una misma dirección. Su argumento es que «la mejor campaña es una buena gestión», y en ese sentido, cada obra inaugurada, cada indicador positivo y cada acto partidario forma parte de la misma ecuación.
El calendario electoral también asoma en el horizonte. El gobernador dejó abierta la posibilidad de que agosto se convierta en una fecha relevante si el gobierno nacional avanza con la eliminación de las PASO, aunque insistió en que aún hay tiempo para ese debate. Lo cierto es que en Neuquén, donde la política territorial define elecciones, el que llega primero con la estructura armada suele llegar mejor.



