Neuquén
ATE se suma al paro del 27 de febrero contra la Reforma Laboral
El gremio estatal formalizó la medida ante Trabajo provincial y confirmó una huelga de 24 horas que alcanzará a organismos nacionales, provinciales y municipales en Neuquén.
La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) Neuquén notificó formalmente que el próximo 27 de febrero irá a un paro general por 24 horas en rechazo a la reforma laboral que se debate a nivel nacional. La presentación fue realizada ante la Subsecretaría de Trabajo provincial y deja en claro que la protesta tendrá alcance total: afectará dependencias nacionales, provinciales, municipales, comisiones de fomento y entes descentralizados.
La medida fue comunicada por el secretario general del gremio, Carlos Quintriqueo, quien firmó la denuncia formal del conflicto ante el subsecretario de Trabajo, Pablo Castillo. Desde el sindicato remarcaron que la decisión fue votada en asamblea y que responde al rechazo frontal a la iniciativa que impulsa cambios en el régimen laboral y que busca avanzar en el Senado.

El documento presentado ante la autoridad laboral detalla que el conflicto involucra a trabajadores y trabajadoras de los distintos niveles del Estado. No se trata de una protesta sectorial ni limitada a un área específica: la convocatoria apunta a mostrar músculo sindical en toda la estructura pública neuquina.
En ATE consideran que la reforma representa un retroceso en materia de derechos laborales y aseguran que no están dispuestos a dejar pasar el debate sin una señal contundente en la calle. La huelga, según adelantaron, será sin asistencia a los lugares de trabajo y con posibles acciones complementarias que podrían definirse en las próximas horas.
El anuncio mete presión en un escenario político que ya viene cargado. La discusión por la reforma laboral se convirtió en uno de los ejes centrales del año y generó reacciones en distintos puntos del país. En Neuquén, el gremio estatal decidió anticiparse y formalizar el conflicto para dejar en claro que habrá respuesta organizada.
Puertas adentro, el sindicato busca también enviar un mensaje hacia la dirigencia política: el descontento no es aislado y, al menos en el ámbito estatal, la reforma no pasa desapercibida. La estrategia es clara: instalar el tema en la agenda provincial y marcar presencia antes de que el debate nacional llegue a su instancia decisiva.



