Política
La CGT define si habrá paro nacional durante el debate por la reforma laboral en el Senado
La central obrera se reúne en Azopardo para resolver su estrategia.
La sede histórica de la Confederación General del Trabajo (CGT), en la calle Azopardo, será este viernes a las 11 el escenario de una definición clave para el clima político de las próximas semanas. Con la reforma laboral a punto de llegar al recinto del Senado, el Consejo Directivo fue convocado de urgencia para resolver si profundiza el plan de lucha con un paro nacional o una movilización el día del debate.
El encuentro llega atravesado por una interna que expone dos estrategias enfrentadas. El sector dialoguista —los “Gordos” e “Independientes”—, encabezado por Héctor Daer y Gerardo Martínez, concentró sus esfuerzos en tejer alianzas con gobernadores y senadores para intentar moderar el proyecto oficial. La idea que sostienen es que aún hay margen para introducir cambios técnicos que reduzcan el impacto sobre los derechos colectivos.

Del otro lado, la línea más combativa, liderada por Pablo Moyano y respaldada por los gremios del transporte y las dos CTA, insiste en que no queda tiempo para esperar. Plantean que la reforma representa un retroceso irreversible y que la única respuesta posible es un cese inmediato de actividades. La discusión promete ser tensa.
La posibilidad de un paro general durante un debate legislativo tiene antecedentes que pesan en la memoria sindical. Desde la “Ley Banelco” en el año 2000 hasta las protestas de diciembre de 2017 contra la reforma previsional, la presión en las calles ha sido determinante en momentos críticos. Incluso en enero de 2024, la CGT exhibió su capacidad de reacción con un paro nacional a 45 días del inicio del nuevo gobierno, un hecho sin precedentes por su velocidad.
La decisión que salga de Azopardo dependerá también del termómetro político: la central evalúa hasta dónde acompañarán los bloques provinciales en la Cámara Alta, un respaldo que por ahora luce disperso. Si finalmente se define un paro, el sindicalismo volverá al centro de la escena como un factor de poder decisivo. Si opta por una movilización, buscará sostener su rol de interlocutor político sin perder capacidad de presión. En cualquier caso, lo que se decida hoy marcará el tablero de las próximas semanas.



