Política
Caputo volvió a subir los encajes bancarios para contener la emisión y evitar presión sobre el dólar
El dólar alcanzó los $1.370 en el Banco Nación, a solo $10 de su máximo histórico y el Gobierno se desespera por evitar otra suba.
El Gobierno elevó nuevamente los encajes bancarios con el objetivo de reducir la cantidad de pesos disponibles en el sistema financiero y avanzar con la licitación de deuda que se realizará este miércoles, en la que se buscará renovar $13,7 billones. La medida apunta a minimizar el riesgo de que fondos no colocados presionen sobre el dólar en medio de la volatilidad cambiaria.
El Banco Central dispuso que los encajes se incrementen en 2 puntos porcentuales desde hoy y en 3,5 puntos a partir del lunes 1° de septiembre. Estos montos podrán ser integrados con los títulos que se subastarán este miércoles en un intento por alinear los incentivos de las entidades financieras y asegurar la mayor participación posible.

¿Qué significa esto? Toto les pidió a los bancos que guarden más dinero en el Banco Central -eso se llama “subir los encajes”-. Así, los bancos tienen menos plata para usar libremente. Y para qué lo hizo: porque este miércoles el Gobierno necesita que los bancos le presten mucha plata comprando sus bonos. Si los bancos no lo hacen, quedaría mucha plata “suelta” en la calle que podría usarse para comprar dólares y hacer que suba su precio.
La licitación alcanza un total de $13,8 billones, de los cuales aproximadamente $4,8 billones están en poder del propio Banco Central. Esto implica que la exigencia de renovación efectiva será menor, pero persiste la preocupación por la posible resistencia de los bancos a comprometer sus fondos en la operación y optar por mantener liquidez.
Desde la eliminación de las LEFI, la conducción económica –a cargo del ministro Luis Caputo y del presidente del BCRA, Santiago Bausili– busca que los bancos direccionen su liquidez hacia títulos de mayor plazo, dejando atrás la preferencia por instrumentos de vencimiento diario. Esta estrategia apunta a consolidar el financiamiento del Tesoro y evitar una expansión monetaria que alimente la tensión cambiaria.
La medida llega en un contexto de alta sensibilidad en el mercado, con el dólar registrando un nuevo avance al inicio de la semana y alcanzando los $1.370 en el Banco Nación, a solo $10 de su máximo histórico. Para el Gobierno, lograr la renovación de la deuda y la restricción de la circulación de pesos es clave para contener la presión sobre la divisa y enviar señales de estabilidad.



