Política
El Papa León XIV exigió frenar las guerras que «siembran muerte» en Medio Oriente y Ucrania
El Sumo Pontífice lamentó el impacto de los conflictos bélicos y llamó a los líderes internacionales a rescatar la vía diplomática.
Frente a una escalada de violencia que no da tregua, el papa León XIV alzó su voz para exigir el cese inmediato de las hostilidades que desangran a Ucrania y Medio Oriente. Desde la residencia de Castel Gandolfo, donde se congregaron miles de fieles, el Sumo Pontífice lamentó que los «vientos de la guerra» hayan vuelto a soplar con fuerza, arrastrando consigo una estela de violencia y terror que termina golpeando, como siempre, a las poblaciones civiles más desprotegidas e inocentes.

Las palabras del Papa llegan en un momento de extrema fricción geopolítica, marcado por el recrudecimiento de los ataques rusos sobre ciudades ucranianas clave como Kiev, Járkov, Dnipró y Odesa, y una alarmante espiral de violencia en Medio Oriente, potenciada por los bombardeos de Estados Unidos sobre posiciones en Irán y la crisis abierta en el Líbano. En su alocución, la máxima autoridad de la Iglesia católica instó a los líderes de las potencias involucradas a no permitir que el ruido de los misiles apague la frágil llama de la paz. Para el obispo de Roma, el diálogo honesto y el despliegue de la diplomacia son «las únicas herramientas capaces de construir una convivencia segura y respetuosa de la dignidad humana».
Durante la misa del Domingo de Ramos en la plaza de San Pedro, el papa León XIV aseguró que «Dios no escucha la oración de quienes hacen la guerra» y citó un pasaje: «Por más que multipliquen las plegarias, yo no escucho. Las manos de ustedes están llenas de sangre». pic.twitter.com/EIiEdmMR6c
— Corta (@somoscorta) March 29, 2026
La preocupación del Vaticano también se trasladó a las consecuencias logísticas y humanas que estos choques armados provocan en los mares del mundo. Aprovechando la celebración del Domingo del Mar, León XIV dedicó un fragmento de su mensaje a visibilizar la realidad de los marinos, pescadores y trabajadores portuarios. El Papa destacó el valor de este colectivo que, a pesar de la distancia familiar y del temor latente a navegar por rutas marítimas convertidas en zonas de combate, sostiene en silencio el engranaje del comercio global, del cual depende el abastecimiento y la vida de muchísimas naciones.
El llamado del líder religioso adquiere un tono de urgencia ante los últimos movimientos estratégicos en el Golfo Pérsico, donde las fuerzas iraníes ordenaron el bloqueo del estratégico estrecho de Ormuz tras un confuso incidente con una embarcación. Teherán ya advirtió que la restricción al paso de buques comerciales se mantendrá firme hasta que cesen las intervenciones militares estadounidenses en la región, una postura que desató de inmediato una nueva ola de contraataques por parte del ejército norteamericano.



