Neuquén
El Municipio neuquino destacó el desempeño del sistema pluvial tras el temporal
Tras la tormenta que azotó Neuquén capital, el gobierno municipal evaluó que los desagües funcionaron correctamente, no hubo evacuados y los servicios se normalizaron en pocas horas.
La fuerte tormenta que cayó sobre la ciudad de Neuquén entre la tarde y la noche del lunes dejó imágenes conocidas: calles con agua acumulada, caída de ramas y cortes de energía en algunos barrios. Sin embargo, el Municipio realizó un balance positivo y sostuvo que, pese a la intensidad del fenómeno, la infraestructura pluvial logró responder sin que se registraran situaciones de riesgo para los vecinos.
De acuerdo con los datos oficiales, entre las 19 y las 23 cayeron unos 22 milímetros de lluvia en un lapso corto, producto de una tormenta convectiva con ráfagas y actividad eléctrica. Para el subsecretario de Medioambiente y Protección Ciudadana, Francisco Baggio, este tipo de tormentas se enmarca en un escenario climático donde las precipitaciones tienden a concentrarse en pocas horas. Aun así, remarcó que el sistema de drenaje “trabajó correctamente” y que no hubo necesidad de asistir a personas.

Desde el Municipio informaron que los principales colectores pluviales pudieron conducir el agua sin mayores inconvenientes. El arroyo Durán, pieza clave del sistema de drenaje de la capital neuquina, descargó con normalidad hacia el río Limay, favorecido por el bajo nivel del caudal. Según Baggio, ese factor fue determinante para evitar anegamientos más extensos.
Las complicaciones se concentraron en sectores puntuales, sobre todo en calles de tierra o en puntos donde las bocas de tormenta se vieron obstruidas por residuos arrastrados por la propia corriente. Durante el martes, cuadrillas municipales realizaron tareas de limpieza y desagote con motobombas para acelerar la recuperación de la circulación.
Un elemento que el gobierno local destacó especialmente fue que no se registraron llamados por asistencia a las líneas 147 ni 103, lo que refuerza la lectura de que el temporal, aunque intenso, no derivó en emergencias habitacionales.
Luz, semáforos y viento: cómo impactó la tormenta
La tormenta también generó cortes de energía en distintos barrios, con interrupciones que en algunos casos se extendieron durante tres o cuatro horas. El servicio fue restablecido de manera progresiva en la noche y la madrugada.
En paralelo, varios semáforos quedaron en modo intermitente por la inestabilidad eléctrica, sobre todo en cruces de alto tránsito. Desde temprano, equipos técnicos trabajaron para reconfigurar los sistemas de “onda verde” y normalizar los equipos afectados.
Las ráfagas asociadas al fenómeno provocaron además la caída de ramas y algunos árboles, con mayor incidencia en la zona sudoeste. Las cuadrillas municipales realizaron operativos hasta pasada la medianoche para despejar calzadas y garantizar el tránsito seguro.
Sin nuevas tormentas a la vista, pero con foco en prevención
Para los próximos días, desde Protección Ciudadana indicaron que no se esperan tormentas de la misma magnitud, aunque el monitoreo continuará activo. En ese marco, Baggio volvió a insistir en la necesidad de sostener las obras de infraestructura hídrica y las tareas de mantenimiento de desagües, en línea con el crecimiento urbano y los cambios en los patrones climáticos.
“El temporal fue fuerte, pero la ciudad respondió”, resumió el funcionario, quien consideró que las inversiones en pluviales, limpieza y planificación urbana están mostrando resultados concretos.
Más allá del balance positivo, desde el Municipio reiteraron una recomendación habitual: evitar arrojar residuos en la vía pública, ya que son los principales elementos que terminan bloqueando sumideros y bocas de tormenta durante lluvias intensas.



