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Estadio Hassan II de Marruecos será sede del Mundial 2030
Marruecos construye el Estadio Hassan II con capacidad para 115.000 espectadores, candidato para la final del Mundial 2030.
El Estadio Hassan II de Marruecos avanza en su construcción en la provincia de Benslimane, cerca de Casablanca, con el objetivo de estar listo entre finales de 2027 e inicios de 2028 para convertirse en uno de los grandes símbolos de la Copa del Mundo 2030.

Diseñado por el estudio internacional Populous junto al equipo Oualalou + Choi, el proyecto contempla una capacidad para 115.000 espectadores, una cifra que lo convertiría en uno de los estadios de fútbol más grandes jamás construidos. El recinto es un serio candidato para albergar la final del Mundial, que organizarán en conjunto Marruecos, España y Portugal, y que comenzará en Argentina, Uruguay y Paraguay.
La obra promete destacarse mucho más allá del tamaño. Su imagen estará marcada por una inmensa cubierta inspirada en el tradicional moussem marroquí, una reinterpretación moderna de las grandes carpas comunitarias del país. El diseño también incluye 32 torres-escalera y una estructura monumental pensada para transformarse en un nuevo ícono arquitectónico de Marruecos.
La apuesta es también tecnológica. El estadio incluirá pantallas LED de gran formato y sistemas audiovisuales de última generación para ofrecer una experiencia inmersiva comparable a la de los recintos más modernos del planeta, como el SoFi Stadium de Los Ángeles. La intención es que el espectáculo no esté solamente en el campo de juego, sino en todo el entorno del estadio.
El proyecto va mucho más allá de un recinto deportivo. Según explicó Fouzi Lekjaa, presidente de la Federación Marroquí de Fútbol, el Hassan II formará parte de una transformación urbana mucho más amplia en la región de Casablanca.
El complejo estará conectado con grandes obras de infraestructura, incluyendo redes ferroviarias, tranvías y líneas de alta velocidad. El objetivo es mejorar la movilidad en toda la zona y convertir al estadio en un hub de conectividad regional. Esa visión explica por qué Marruecos considera al Hassan II como su principal carta para el Mundial 2030.





