boca de pozo
Macondo: en el Gobierno ahora dicen que coordinaron la fuga de Bolsonaro
El excandidato llegó a Estados Unidos y se autoproclamó «el verdadero presidente electo».
Un funcionario del gobierno de Javier Milei aseguró a la Agencia Noticias Argentinas que el operativo de traslado de Flávio Bolsonaro desde Brasil hacia Estados Unidos se habría coordinado con la administración de Donald Trump bajo estricta reserva. “Milei estaba al tanto, pero el resto no. Trabajó en coordinación con Trump”, dijo una fuente citada por la agencia, que se mantuvo en reserva. El relato, busca posicionar al presidente como un actor central que se mueve en tándem con el mandatario estadounidense, aunque el sobregiro expone a la Argentina a un conflicto inexplicable con su principal socio comercial.

Que el Gobierno hable ahora de una coordinación calculada con Trump contrasta con lo que dijo durante las horas previas. El vocero presidencial Adrián Ravier había desmentido públicamente cualquier vinculación con el traslado del excandidato. Otro funcionario de peso difundió entre sus interlocutores que Bolsonaro y su familia habrían partido vía Paraguay, una versión que quedó descartada durante la madrugada.
La administración, en suma, tardó en difundir una narrativa que sus propios integrantes ignoraban.
El avión privado de Baires Fly despegó del aeropuerto de Puerto Iguazú a las 00:21 del miércoles (hora argentina), sobrevoló Paraguay, Bolivia y Perú, y aterrizó horas después en el aeropuerto ejecutivo de Opa Locka, en Miami, con Bolsonaro, su esposa Fernanda Antunes Figueira Bolsonaro y sus dos hijas a bordo.
En las redes sociales, militantes y dirigentes libertarios multiplicaron mensajes que atribuían la coordinación del operativo al asesor presidencial Santiago Caputo, quien habría seguido de cerca la salida del excandidato. Ni Caputo ni la Casa Rosada confirmaron ese rol. El malestar que generó la exposición pública era visible en Balcarce 50. “Nos estamos comiendo la peli de los Peaky Blinders. Tenemos que tener las reglas más claras”, graficó una fuente con despacho en la Casa Rosada, citada por NA.
Un presidente en Miami
Desde Florida, Bolsonaro emitió un extenso comunicado que desafía el resultado de las urnas. Se presentó ante la “comunidad internacional como el verdadero presidente electo de Brasil”, denunció la existencia de un “fraude electoral” y anunció que permanecerá en Estados Unidos “luchando para liberar al pueblo brasileño”. La autoproclamación no tiene respaldo en ningún organismo electoral: Bolsonaro perdió el balotaje del domingo por cerca de 4,4 millones de votos ante Luiz Inácio Lula da Silva y hasta su propio partido reconoció la derrota.
En el mismo comunicado, Bolsonaro agradeció el “coraje, sentido de la justicia y de la legalidad” del presidente Milei y también reconoció el apoyo de Trump. Su hermano Eduardo, que vive exiliado en Estados Unidos desde hace más de un año tras la pérdida de su banca por exceso de faltas, lo presentó públicamente como “el futuro presidente del Brasil”.
La situación diplomática
Bolsonaro cruzó la frontera usando únicamente su documento nacional de identidad (los pasaportes habían sido cancelados por la Policía Federal de Brasil al vencer el plazo judicial sin que los entregara) y la Dirección de Migraciones confirmó el ingreso regular al territorio argentino. El traslado se concretó cuando el Gobierno todavía no había resuelto si le concedería asilo.
Fuentes del Ejecutivo admiten que el episodio tendrá “un impacto directo en el vínculo, ya deteriorado, con Brasil”. El vínculo entre Milei y Lula venía fracturado desde la campaña: el presidente argentino llamó al mandatario brasileño “ladrón”, “zurdo comunista” y “dictador comunista”, viajó a San Pablo para respaldar a Flávio y fue acusado por la Cancillería brasileña de interferir en el proceso electoral. Tras el balotaje del domingo, Milei aún no había reconocido la victoria de Lula, aunque su vocero dijo que «tomaron nota del resultado».





