boca de pozo
Figueroa volvió a reclamar por los fondos del impuesto a los combustibles
La semana que viene se reúne con Santilli.
Rolando Figueroa volvió a poner sobre la mesa una de las discusiones que tensan la relación con la administración nacional: la coparticipación de los impuestos a los combustibles líquidos. Lo hizo durante la firma del acuerdo de acompañamiento para la transformación de la Avenida Mosconi —ex Ruta Nacional 22—, una obra estratégica para la capital neuquina, donde también destacó el desempeño de la provincia en materia de obra pública y generación de empleo privado.
Figueroa remarcó que Neuquén es hoy la ciudad que “más crece en la República Argentina”, un fenómeno que, según explicó, obliga a sostener un ritmo de inversiones en infraestructura vial y urbana. En ese marco, subrayó el impacto que tendrá la nueva Avenida Mosconi en la dinámica económica local y volvió a insistir en la necesidad de completar las obras de la Ruta Nacional 22 en Río Negro, principal vía de acceso a la provincia.

El mandatario fue directo al cuestionar la actual estructura impositiva sobre los combustibles. “En cada litro de nafta que pagamos, el 28% son impuestos nacionales y el 10% es impuesto a los combustibles líquidos, que tiene una afectación específica”, detalló. Y planteó un escenario contrafáctico: “Qué diferentes serían los números si a nosotros nos coparticiparan parte de esos impuestos para poder hacer estas obras de infraestructura tan importantes para Neuquén”.
Obra pública, estabilidad y articulación local
En paralelo, Figueroa valoró el trabajo de la Municipalidad de Neuquén y del intendente Mariano Gaido en el proceso de modernización urbana, y definió a la transformación de la Avenida Mosconi como una obra de escala histórica, con una inversión superior a los 170 millones de dólares y un fuerte impacto territorial.
También puso el acento en la estabilidad macro y fiscal de la provincia, particularmente en la continuidad de la obra pública y el crecimiento del empleo privado. “No podemos naturalizar estas cosas. Cuando uno analiza las distintas ratios, lo que estamos viviendo en Neuquén no es común en ningún lado”, señaló, en una lectura que busca diferenciar el desempeño provincial del contexto nacional.
El gobernador destacó además la presencia y el acompañamiento de entidades empresarias, académicas y sectoriales, a las que atribuyó un rol activo en el proceso de desarrollo local. Participaron del acto referentes de la Cámara Argentina de la Construcción, ACIPAN, la Federación de Cámaras del Sector Energético, la Universidad Nacional del Comahue y el sector hotelero y gastronómico, entre otros.
Todo bien con el diálogo pero tiene que aparecer la plata
En clave política y fiscal, Figueroa adelantó que el próximo 21 de enero recibirá en Neuquén al ministro del Interior, Diego Santilli, para avanzar en un tema sensible: la firma de un convenio por la deuda que mantiene ANSES con el Instituto de Seguridad Social del Neuquén (ISSN), vinculada a la armonización de la caja previsional provincial.
“Tenemos muy buen diálogo, pero lo fundamental es que nos paguen lo que nos deben”, afirmó el gobernador, y cuantificó el reclamo en más de 200 millones de dólares, fondos que, según anticipó, serían destinados en gran parte a obra pública.
Además de la cuestión previsional, Figueroa anticipó que en la reunión se plantearán otras demandas vinculadas a la necesidad de mejorar la infraestructura en un contexto de crecimiento acelerado de la provincia. El encuentro con Santilli aparece así como una instancia clave para medir el margen real de negociación entre Neuquén y el Gobierno nacional, en un escenario donde la discusión por recursos y coparticipación empieza a ganar peso en la agenda política.



