Política
La novela de Figueroa y Parrilli: ¿una pelea para quedarse con el PJ neuquino?
El gobernador electo salió a cruzar de nuevo a Oscar Parrilli en el debate por Ganancias. Hay un grupo que lo apoya, pese al armado provincial donde conviven desde el PRO hasta Milei.
Rolando Figueroa ya se pone al frente de la campaña, (de manera inconsciente) para torcer la interna del PJ neuquino el año que viene, a su gusto y placer. Busca que la próxima conducción le sea leal y funcional a sus intereses de gobierno.
En el debate por el impuesto a las Ganancias en la Cámara de Diputados, el diputado nacional y gobernador electo de Neuquén, por el Frente Neuquinizate, lanzó un fuerte dardo (un tiro por elevación) contra el senador Oscar Parrilli, mano derecha de las presidencias de Néstor y Cristina Kirchner.

El debate nada tenía que ver con la política neuquina, pero Figueroa aprovechó un tramo de su exposición para enrostrar los números de las elecciones del pasado 16 de abril, donde claramente al Frente de Todos y a Juntos por el Cambio, no les fue nada bien.
“Claramente, los neuquinos nos hemos puesto por encima de la grieta y muchos que pertenecen a opiniones nacionales se han sumado a eliminar la grieta y podíamos construir un frente, que hoy ofrece soluciones hacia los neuquinos”, comenzó diciendo Figueroa, en relación al armado que hizo en Neuquén, con distintas fuerzas políticas que van desde el PRO, afines a Javier Milei y hasta un sector del PJ.
Figueroa se centró sobre lo que entiende que son los extremos de la grieta, como un modelo de tensión política gastado y que en Neuquén no dio resultados. Y en ese lugar lo puso a Oscar Parrilli, como un reducto del kiirchnerismo duro, un sector que hoy tiene serias dificultades para sostenerse, con la irrupción de Sergio Massa en la carrera presidencial.
“De un lado de la grieta están los que no lo entendieron, que quedaron con el 3,5 por ciento (por Juntos por el Cambio que llevaba al diputado nacional Pablo Cervi), y del otro lado, algunos fanatismos del parrilismo, terminaron quedando con un 12 por ciento (en relación a Ramón Rioseco, Oscar Parrilli y Darío Martínez)”.
Un PJ, en busca de cargos
La relación entre Figueroa y el sector de Parrilli, además, hoy está contaminada por la densidad de las palabras de sus seguidores peronistas, que hacen fila a la espera de las promesas por un lugar, a modo de retribución por romper con el PJ oficial y exponerse en la campaña.

Matar al parrilismo. El sueño de un sector del PJ neuquino que quier dar vuelta la página del kirchnerismo. ¿Figueroa está detrás?
Uno es el sector del Movimiento Evita, encabezado por el grupo del concejal Marcelo Zúñiga, o del “PJ rolista”, y otras agrupaciones peronistas que no alcanzaron representación legislativa. Es el mismo sector que busca quedarse con la conducción del PJ neuquino, con la influencia de su nuevo patrón de la política, que es Rolando Figueroa.
Figueroa sumó peronistas a su gestión que no le aportaron votos significativos, pero sí gestos para romper la conducción de un partido que hoy está en manos de Darío Martínez y Oscar Parrilli.
Pero por otro lado, hay otro sector del peronismo, que tiene otra negociación con Figueroa. Este es el caso de la familia Bertoldi, con la diputada nacional Tanya Bertoldi a la cabeza, que recorre la provincia con Figueroa, luego de la derrota dura que padeció su tío, Javier Bertoldi, en Centenario, quien salió tercero en busca de su reelección y su cuarto mandato.
Es por ese lugar donde Figueroa empieza a sembrar algunas semillas para quedarse con el PJ, no sólo con algunos actores, sino con el control de un partido que perdió centralidad en la provincia de Neuquén.



