Neuquén
La Línea 148 en llamas: de atender la violencia de género a un «call center»
El dispositivo provincial está con medidas de fuerza. El personal calificado se está yendo porque bajaron los salarios. Hay quite de colaboración en una sociedad cada vez más violenta.
El clima de ajuste, recortes y un “estado eficiente” que propone el gobierno de Rolando Figueroa, chocó contra la idea que impulsa el dispositivo de la Línea 148, de atención integral a la violencia, tanto contra la mujer, en la niñez y familiar.
Desde hace unos días, que los gremios ATE y UPCN lanzaron una medida de fuerza: un quite de colaboración ante el clima de “vaciamiento y desguace” que denunciaron los trabajadores y trabajadoras del dispositivo, que se creó en 2016 y que fue institucionalizado por Ley 3.390, en septiembre de 2023.
Según pudo conocer Política Viral, el cuadro de situación de ese sector del estado, que atiende emergencias con mujeres víctimas de violencia de género, casos en los que se evitan femicidios y de violencia doméstica, es alarmante.
A tal punto que las operadoras, calificadas y capacitadas, entienden que el dispositivo se transformó en un “call center”. Es decir, en un cascarón telefónico vaciado de contenido.

En siete años se atendieron más de 20.600 situaciones de violencia en la Línea 148.
De acuerdo a lo que denunciaron, se bajaron contratos, sueldos y no se alcanza a llenar un plantel de 18 operadoras que se necesitan en el dispositivo. Actualmente está saturado, con 12 personas, que atienden, de acuerdo al armado, las 24 horas los 365 días del año.
Desde el sector sostienen que de las 9 personas que se necesitan para hacer seguimiento, sólo hay 3, de las cuales algunas de ellas están abandonando el dispositivo, “sin cobrar el salario”.
El tema también abarca a la realidad que vive el gobierno provincial, con los sueldos a fojas cero. La gente que son cuadros técnicos especializados se va porque les bajan el salario”, se conoció, y el dispositivo ya no es una dirección provincial, sino general. Es decir, se ha degradado el sector, como una variable de ajuste, con menos presupuesto.
Desde ATE y UPCN están reclamando, además, sueldo mal liquidados: no pagaron la bonificación por “tarea crítica”, ni “horario nocturno”, reconocido en el convenio colectivo de trabajo de la Ley 3373.
El problema también está relacionado al financiamiento y al encuadre de la Línea 148, que hasta el 10 de diciembre dependía del Ministerio de Mujeres, en la gestión del exgobernador Omar Gutiérrez.
Ahora, es un apéndice de la Secretaría de Emergencias Gestión de Riesgo, a cargo de la médica Luciana Ortíz Luna. Es decir, como si fuera una emergencia más, dentro de un sistema de comunicación.
La línea 148 es un dispositivo de atención integral a situaciones de vulneración de derechos de mujeres, niños, adolescentes, adultos mayores, personas con discapacidad y colectivo LGBTIQ.
Brindar atención, asesoramiento, contención, asistencia y garantizar su protección, las 24 horas, los 365 días del año.
Línea 148: recepción, abordaje y seguimiento
Realiza un abordaje interdisciplinario “con perspectiva de género y de derechos, con criterio de simultaneidad y corresponsabilidad que busca evitar la multintervención y la re victimización de las personas”, de acuerdo a lo que se informa desde el dispositivo. Es decir que cualquier persona no puede trabajar dentro de ese sector, sino es capacitada. No es sólo atender el teléfono.
La atención es compleja, porque hay distintos niveles y prioridades, es por eso que hay dos equipos: uno de atención telefónica, que recibe la situación de violencia, la contiene, asesora y despeja cualquier riesgo, y el equipo de seguimiento. En este caso, son situaciones de monitoreo con riesgo de femicidio y casos de salud mental o consumos problemáticos.
En los siete años que lleva la Línea 148, se recibieron 20.600 situaciones, que pueden implicar más de una llamada al dispositivo. De esa cantidad, el 73% fueron mujeres violentadas, el 14% fueron niños, y el 61% violencia familiar.
El dispositivo también cumple un rol clave para casos graves. Por ejemplo, de acuerdo a la información interna de ese sector, entre 2021 y 2023 se intervinieron 134 situaciones “con riesgo de femicidio”.
En tanto, que fuera del horario hábil se atiende en la Línea 102 en el Hospital Castro Rendón.
“La secretaria Ortiz Luna se comprometió a incorporar personal y sostener las plantas política que por antigüedad no quedaron en planta permanente, pero no tenemos respuestas al respecto”, dijeron desde el servicio.
Así, el único servicio de atención a la violencia en toda la provincia, cayó en la burocracia de los armados de las estructuras y el ajuste.




