Neuquén
Mil días, mil obras: Figueroa apuesta a transformar las regalías de Vaca Muerta en desarrollo sostenible
Se presentó un balance de los primeros mil días de gobierno de Rolando Figueroa, con el eje puesto en convertir las regalías de Vaca Muerta en más de mil obras, infraestructura y nuevas oportunidades productivas para toda la provincia
En Casa de Gobierno, el gobernador Rolando Figueroa expuso el balance de sus primeros 1.000 días de gestión bajo la consigna “1.000 días, 1.000 razones, 1.000 obras” y afirmó que Neuquén tendrá hacia fines de 2026 unas 1.075 obras financiadas exclusivamente con recursos provinciales. La estrategia oficial se centra en usar el 13% de regalías que recibe la provincia por cada barril de petróleo para sostener el crecimiento poblacional, reducir el déficit de infraestructura y diversificar la matriz económica más allá del petróleo y el gas, con una mirada que proyecta políticas hasta 2030 y 2050.

En su presentación, Figueroa planteó que el corazón de la gestión es una decisión política: que las riquezas del subsuelo se traduzcan en rutas, agua, saneamiento, escuelas, hospitales, viviendas y servicios que queden para las próximas generaciones. Recordó que Neuquén percibe alrededor del 13% de lo que genera cada barril de petróleo de exportación, mientras que el Estado nacional se queda con cerca del 17% y el resto de las provincias con otro 10%, y sostuvo que con ese porcentaje la provincia debe construir toda la “sustentabilidad social” necesaria para que el desarrollo sea virtuoso y duradero. En ese contexto, subrayó que el crecimiento demográfico –unos 70 nuevos habitantes por día, cerca de 30.000 personas al año, “como sumar otro Chos Malal”– obliga a acompañar con infraestructura básica en todas las localidades.
Uno de los pilares del balance fue la obra pública vial. El gobernador destacó que la provincia está ejecutando un plan que contempla 1.000 kilómetros de nuevas rutas y la repavimentación de otros 650 kilómetros, con el objetivo de mejorar la conectividad de Vaca Muerta, reducir costos logísticos y, al mismo tiempo, integrar mejor las distintas regiones de Neuquén. A la red vial se suman 100.000 metros cuadrados de infraestructura escolar, incluidos 10 edificios para escuelas técnicas, además de una expansión en salud y seguridad que busca cerrar parte del déficit histórico calculado en miles de millones de dólares. En materia social, Figueroa remarcó el incremento de las oportunidades educativas con 21.000 estudiantes becados y el despliegue de unas 30.000 soluciones habitacionales mediante el plan Neuquén Habita, como respuesta a la demanda de vivienda que acompaña el crecimiento poblacional.
El gobernador insistió en que la política de “mil obras” no se limita a la infraestructura vinculada directamente al petróleo, sino que busca abrir nuevas actividades económicas sostenidas con recursos de Vaca Muerta. Entre las líneas destacadas mencionó proyectos de infraestructura hídrica para ampliar la superficie bajo riego y experiencias productivas en tierras asociadas a la actividad hidrocarburífera, en coordinación con las operadoras. La idea es identificar cultivos y sistemas ganaderos que puedan desarrollarse en esas zonas, avanzando hacia una matriz agrícola y ganadera que se articule con el polo energético, de modo que la expansión de la industria petrolera y gasífera impulse también cadenas de valor en el agro y en la producción de alimentos.
Figueroa vinculó este proceso con una visión de largo plazo que mira hacia 2030 y proyecta escenarios hasta 2050, donde el gas natural licuado, la producción agropecuaria, el turismo, la conectividad y las nuevas actividades se integren en un esquema común de desarrollo. Advirtió que “los cambios no se dan por magia ni por oportunismo electoral”, sino por planificación, orden de las cuentas y decisiones sostenidas en el tiempo, y citó la creación del Instituto Vaca Muerta como ejemplo de la formación necesaria para que los neuquinos puedan acceder a los empleos que genera la industria. Al mismo tiempo, reivindicó que la gestión no está centrada en el calendario electoral, sino en “construir Neuquinidad” y responder al interrogante de qué provincia se dejará a quienes vengan después, definiendo este esquema como un “desafío generacional” más que como una disputa partidaria.
El acto contó con la presencia de la vicepresidenta primera de la Legislatura, Zulma Reina, integrantes del gabinete provincial –entre ellos los ministros de Jefatura de Gabinete, Salud, Energía, Gobierno y las carteras de Educación, Juventud y Cultura, Turismo y Ambiente, e Infraestructura–, además del secretario del Interior y varios intendentes que acompañaron la presentación. Figueroa cerró el balance con un mensaje sobre la necesidad de defender colectivamente lo que Neuquén está logrando en términos de inversión y planificación, al advertir que “sin sustentabilidad social no hay proyecto económico” y que el desafío es transformar recursos no renovables en obras, servicios y oportunidades que sigan vigentes cuando la etapa de mayor producción de Vaca Muerta quede atrás.






