Política
El Senado debate la eliminación de las PASO sin consenso para su aprobación
La resistencia de la oposición dialoguista y el rechazo del peronismo bloquean la mayoría necesaria.
La Cámara de Senadores inició este miércoles el debate formal en comisiones sobre el proyecto de ley que propone la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). El oficialismo defiende la iniciativa bajo el argumento de reducir el gasto público y simplificar el calendario electoral, estimando un ahorro millonario para las arcas del Estado. Sin embargo, el arranque del plenario dejó en evidencia que el Gobierno nacional no cuenta, por el momento, con los votos suficientes para convertir la reforma en ley.
La negativa más firme proviene del bloque de Unión por la Patria y la Izquierda, quienes consideran que la quita de las primarias atenta contra la democratización de los partidos políticos. No obstante, el mayor obstáculo para el Ejecutivo radica en la postura de los bloques «dialoguistas». Tanto un sector de la UCR como de Encuentro Federal manfestaron sus dudas, argumentando que no se pueden cambiar las reglas de juego electorales a poco más de un año de los próximos comicios legislativos.

Desde las filas del oficialismo, el ministro del Interior y otros funcionarios defendieron la «Ley de Reforma Política» y destacaron que las PASO se han convertido en una «encuesta cara» pagada por los ciudadanos. Según la visión oficial, la eliminación de esta instancia obligaría a los partidos a resolver sus internas con financiamiento propio y devolvería previsibilidad a la economía, evitando los periodos de incertidumbre financiera que suelen generarse entre las primarias y las generales.
A pesar de los esfuerzos por negociar, la falta de apoyo de los gobernadores aliados también pesa en la balanza. Muchos mandatarios provinciales ven en las PASO una herramienta útil para ordenar sus propios territorios y temen que la eliminación nacional genere un efecto cascada que complique el armado de sus listas locales. Esta resistencia federal enfría las expectativas de un dictamen rápido y obliga al oficialismo a considerar modificaciones en el texto original para evitar un fracaso legislativo.
El escenario actual sugiere que el debate se extenderá más de lo previsto en las comisiones de Asuntos Constitucionales y Presupuesto. Si el Gobierno no logra atraer a los sectores indecisos con una propuesta intermedia —como hacer que las PASO dejen de ser obligatorias para los ciudadanos—, el proyecto corre el riesgo de quedar cajoneado. La pulseada política en el Congreso determinará si el sistema electoral argentino enfrenta una transformación profunda o si se mantiene el esquema vigente desde 2009.



