Política
Ya no se venden ni galletitas: paran la producción de Tía Maruca
La planta de Albardón paralizó la producción por una semana ante la acumulación de mercadería sin salida comercial.
La crisis del consumo y el freno en la salida de mercadería ya impactan de lleno en una de las industrias alimentarias. Una histórica fábrica de galletitas de San Juan decidió paralizar completamente su producción durante una semana por sobrestock y falta de espacio en los depósitos.
La medida afecta a más de 290 trabajadores de la planta ubicada en Albardón, que desde este lunes comenzaron vacaciones anticipadas mientras la empresa intenta descomprimir la acumulación de productos terminados que no logran comercializarse.
“No pueden seguir produciendo porque no tienen lugar adentro del establecimiento para seguir”, reconocieron desde el Sindicato de la Alimentación, al describir una situación que refleja el deterioro del consumo y las dificultades crecientes de la industria para colocar mercadería en el mercado.
Una fábrica llena de productos que no salen
La planta, una de las más importantes del sector alimenticio sanjuanino, quedó literalmente saturada de stock.
La decisión empresarial fue frenar temporalmente las líneas de producción y otorgar vacaciones adelantadas a todo el personal para intentar liberar espacio y evitar medidas más drásticas.
El secretario general del Sindicato de la Alimentación, Gabriel Manrique, buscó llevar tranquilidad y, según consignó el portal infogremiales, aseguró que por ahora no hay riesgo de despidos. “Se le ha dado una semana de vacaciones para ver si puede salir esa mercadería terminada y así reapuntar otra vez”, explicó.
Según indicó, la empresa aprovechará además el parate para realizar mantenimiento y mejoras en las máquinas, tareas que eran imposibles con la planta funcionando a ritmo normal.
La empresa había esquivado el cierre hace pocos meses
La situación ocurre apenas meses después de que la fábrica lograra evitar el cierre total tras un cambio de propietarios. El establecimiento pertenecía originalmente a Dilexis, pero en enero fue adquirido por el empresario Juan Carlos Crovella luego de la salida de Tía Maruca y Argensan Food.
Desde entonces, la nueva conducción viene intentando estabilizar la operación en medio de una fuerte crisis productiva y financiera.
El secretario de Industria de San Juan, Alejandro Martín, sostuvo que la firma atraviesa una etapa de “reingeniería” y destacó que la nueva gestión logró regularizar salarios atrasados. “Se ha puesto al día con sus obligaciones, sobre todo con el tema de sueldos atrasados”, señaló el funcionario.
Una postal del freno industrial
Aunque desde el gremio descartan despidos inmediatos, la escena vuelve a mostrar el deterioro que atraviesa buena parte de la industria ligada al mercado interno.
El problema no es falta de producción sino exactamente lo contrario: productos acumulados que no encuentran compradores.
La situación aparece en un contexto donde distintas ramas industriales vienen reportando caída de ventas, utilización mínima de capacidad instalada y creciente competencia de productos importados.
En este caso, el freno productivo impacta directamente sobre más de 290 familias sanjuaninas y reabre interrogantes sobre la sostenibilidad de empresas alimenticias que dependen casi exclusivamente del consumo interno.




