Neuquén
El asfalto ya está en marcha en la Gran Avenida
La obra sobre la ex Ruta 22 entró en una nueva etapa en tiempo récord, mientras el municipio avanza en paralelo con un plan de repavimentación que busca sostener el ritmo de crecimiento de la ciudad.
El avance de la Gran Avenida Neuquén empezó a sentirse de otra manera: ya no es solo movimiento de máquinas o promesas de transformación, ahora el asfalto comienza a ocupar su lugar sobre la vieja traza de la Ruta 22. A menos de tres meses del inicio de la obra, las primeras capas ya se están colocando en el tramo entre Gatica y Linares, marcando un punto de inflexión en uno de los proyectos urbanos más ambiciosos de la capital.
El intendente Mariano Gaido recorrió el sector donde se ejecutan los trabajos y puso el foco en el ritmo de obra, sostenido con tareas continuas durante todo el día. La imagen del pavimento avanzando, en ese sentido, funciona como una señal concreta de cómo evoluciona un proyecto que apunta a modificar la circulación y la dinámica de la ciudad en el mediano plazo.

Una obra que empieza a tomar forma
Detrás de esta etapa hay un proceso técnico que recién arranca. Según explicó el secretario de Infraestructura, Alejandro Nicola, lo que se está aplicando es la primera capa de base asfáltica, parte de una estructura que tendrá tres niveles antes de su terminación definitiva. La última capa será de concreto modificado, un material pensado para soportar alta exigencia de tránsito.
La Gran Avenida Neuquén está proyectada con una extensión de 14 kilómetros y un diseño de diez carriles: seis centrales para tránsito rápido y cuatro colectoras laterales. El objetivo es ordenar la circulación en uno de los corredores más utilizados, conectando puntos clave como el centro, los puentes y el aeropuerto.
El plan incluye obras hidráulicas para evitar anegamientos, un parque lineal que recorrerá gran parte del trayecto, bicisendas, espacios peatonales y un sistema de iluminación renovado con tecnología LED. Todo forma parte de una intervención integral que busca modificar no solo cómo se circula, sino también cómo se habita ese espacio.
Mientras tanto en la ciudad
En paralelo a esta megaobra, el municipio mantiene activo otro frente menos visible pero igual de importante: la repavimentación de calles que ya cumplieron su ciclo. En una ciudad que creció rápido, muchas arterias muestran el desgaste de años de uso intensivo.
Durante 2026, el plan prevé intervenir unas 500 cuadras dentro del programa más amplio de asfaltado urbano. En las últimas semanas, ya se renovaron tramos de calles como Borlenghi, Illia y San Juan, en sectores donde el deterioro venía complicando la circulación.
La lógica es doble: abrir nuevos corredores como la Gran Avenida Neuquén y, al mismo tiempo, sostener lo que ya existe. En ese equilibrio se juega buena parte del orden urbano.
El propio Gaido definió este esquema como un trabajo constante, más cercano a una tarea estructural que a una intervención puntual. En muchos casos, las reparaciones ya no alcanzan y se opta por reconstrucciones completas, incluso con hormigón, dependiendo del estado del suelo.



