Cultura
La autora argentina Samanta Schweblin gana el Premio Aena por El buen mal
La escritora se alzó con la primera edición del galardón de narrativa hispanoamericana.
La escritora argentina Samanta Schweblin fue distinguida con el Premio Aena de Narrativa Hispanoamericana en su edición inaugural. El galardón, que reconoce su libro de cuentos El buen mal (2025) publicado por Seix Barral, no solo consolida su posición como una de las voces más relevantes de la literatura contemporánea, sino que destaca por su dotación económica de un millón de euros. La autora de Distancia de rescate logró imponerse ante una prestigiosa lista de nominados que incluyó a Héctor Abad Faciolince, Nona Fernández, Marcos Giralt Torrente y Enrique Vila-Matas.
Al recibir la distinción, Schweblin resaltó la importancia de que un premio de esta magnitud se otorgue a una obra cuentística, un género que suele tener menor visibilidad comercial frente a la novela. El jurado de expertos, integrado por figuras de la talla de Leila Guerriero, Jorge Fernández Díaz y Pilar Adón, entre otros, valoró la calidad excepcional de la pieza premiada. En sus palabras de aceptación, la escritora manifestó su emoción al considerar que este reconocimiento representa una validación para toda una generación de narradores y para la forma breve de ficción.


La iniciativa es impulsada por Aena, la empresa gestora de aeropuertos españoles —con mayoría accionaria estatal—, con el objetivo declarado de fomentar la lectura y fortalecer los vínculos entre la creación literaria y la sociedad. A pesar de que la incursión de la compañía en el ámbito cultural generó diversas críticas en sectores públicos recientemente, el premio se ha posicionado rápidamente como un logro de alto impacto.
Durante su discurso, Schweblin aprovechó la plataforma para realizar un sentido agradecimiento a las instituciones que formaron su perfil intelectual y profesional. En particular, mencionó a la Universidad de Buenos Aires (UBA), a la cual describió como una institución «quebrada y abandonada», pero fundamental en su desarrollo. Asimismo, dedicó el triunfo a sus colegas de generación, enfatizando el carácter colectivo de la literatura y el valor de los espacios de lectura compartida que sostienen la actividad creativa en Hispanoamérica.



