Neuquén
El Concejo Deliberante de Neuquén discute el impuesto a los combustibles
El concejal Santiago Galíndez impulsó una iniciativa para quitar el tributo nacional que incide fuerte en el precio de los combustibles. La propuesta expuso diferencias en el recinto, donde La Libertad Avanza decidió no acompañar.
En medio de la discusión por el costo de vida, el precio de la nafta volvió a meterse de lleno en la agenda política local. El concejal del MPN, Santiago Galíndez, presentó un proyecto para pedirle al Congreso que elimine el impuesto a los combustibles, un componente que —según detalló— puede representar cerca del 40% del valor final que pagan los usuarios en Neuquén.
La iniciativa, más allá del planteo económico, dejó al descubierto una diferencia política en el Concejo Deliberante: los bloques de La Libertad Avanza y el ARI no acompañaron el despacho de comisión. El dato sumó ruido en un tema sensible, con impacto directo en el bolsillo y en toda la cadena de precios.

El planteo de Galíndez parte de un número concreto: la carga impositiva sobre los combustibles es uno de los factores centrales en el precio. En ese esquema, el impuesto nacional aparece como uno de los más relevantes.
De acuerdo a su análisis, si ese tributo se eliminara, el valor por litro podría bajar de manera considerable. Hoy, el combustible ronda los $2.100 en la región, pero con menos presión impositiva el precio podría acercarse a valores sensiblemente más bajos.
El concejal remarcó que el combustible funciona como un disparador de otros precios: transporte, alimentos y servicios tienden a ajustarse en función de su costo. Por eso, cualquier modificación en ese componente impacta en la economía cotidiana, más allá del surtidor.
Reclamo por fondos que no llegan
Otro eje del proyecto apunta a la distribución de los recursos. Galíndez cuestionó que, aunque el impuesto se sigue cobrando, esos fondos dejaron de llegar a las provincias en la misma proporción que antes.
Según explicó, históricamente ese dinero se utilizaba para sostener subsidios al transporte y financiar obras viales. Sin embargo, planteó que en los últimos años esos envíos se redujeron fuera del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), lo que generó un desbalance que también repercute en las economías regionales.
En ese contexto, el edil planteó dos caminos posibles: eliminar directamente el impuesto para aliviar el precio final o restablecer su coparticipación para que las provincias vuelvan a recibir esos recursos.
Diferencias políticas en un tema sensible
El debate no solo quedó en lo económico. La falta de acompañamiento de La Libertad Avanza generó cuestionamientos desde el espacio que impulsó la iniciativa, sobre todo por tratarse de un proyecto vinculado a la reducción de impuestos.
Desde la mirada de Galíndez, la decisión resulta llamativa en un contexto donde el discurso de baja de carga impositiva tiene fuerte presencia a nivel nacional. Sin embargo, en el ámbito local la discusión tomó otro rumbo y dejó posiciones divididas.
Más allá de las diferencias, el tema abre una discusión que excede lo político: cuánto inciden los impuestos en el precio de los combustibles y qué margen existe para modificarlos sin afectar otras variables.



