Turismo
Varvarco va por un lugar entre los pueblos más destacados del mundo
La localidad del norte neuquino quedó entre los destinos argentinos que buscan el sello internacional de ONU Turismo y apuesta a su identidad, la geotermia y la vida rural como carta de presentación.
Varvarco se metió en una competencia que puede cambiar su proyección turística: fue elegida entre 55 destinos del país que buscan quedarse con el reconocimiento internacional “Best Tourism Villages”. La definición más inmediata llegará el 28 de mayo, cuando se anuncien los ocho finalistas que representarán a la Argentina en esta vidriera global. Para un pueblo pequeño del norte neuquino, el dato no pasa desapercibido.
La postulación pone el foco en lo que Varvarco viene construyendo hace años: una combinación de naturaleza potente, identidad cultural y una forma de desarrollo ligada al entorno. No se trata solo de paisajes llamativos, sino de cómo ese patrimonio convive con la vida cotidiana de la comunidad y se transforma en una propuesta turística cada vez más consolidada.

Ubicada en el Alto Neuquén, en la confluencia de los ríos Varvarco y Neuquén, la localidad aparece como uno de esos destinos que todavía conservan cierta lógica de pueblo. Menos de 15 mil habitantes, actividades productivas tradicionales y una relación directa con el territorio son parte de su ADN. Esa escala, que muchas veces limita el crecimiento, en este caso juega a favor: es justamente lo que hoy valoran este tipo de programas internacionales.
Naturaleza que marca la diferencia
Uno de los puntos más fuertes de Varvarco es su entorno. La presencia del volcán Domuyo, la cumbre más alta de la Patagonia, funciona como telón de fondo de una geografía que combina montaña, ríos y fenómenos geotérmicos poco habituales.
Ahí aparecen algunos de sus principales atractivos: los géiseres de Los Tachos, las zonas de Aguas Calientes, Las Olletas y las formaciones de Los Bolillos. Lugares que no solo tienen valor paisajístico, sino también científico y turístico. A eso se suma el sitio arqueológico Colomichicó, con arte rupestre que amplía la propuesta más allá de lo natural.
Este combo posiciona a Varvarco como un destino que puede ofrecer experiencias distintas dentro de la Patagonia, alejadas de los circuitos más tradicionales. Senderismo, exploración geológica y turismo cultural aparecen como ejes que empiezan a ordenarse con mayor claridad.
Una apuesta que va más allá del reconocimiento
El programa “Best Tourism Villages”, impulsado por ONU Turismo, no se limita a elegir lugares lindos. La evaluación incluye aspectos como la conservación del patrimonio, el impacto social del turismo, la sostenibilidad económica y la forma en que se gestiona la actividad.
En ese sentido, la participación ya representa un paso importante. Más allá del resultado final, implica visibilidad internacional, acceso a redes de cooperación y la posibilidad de fortalecer una marca turística con identidad propia.
Neuquén ya tiene experiencia en este camino. El caso de Caviahue-Copahue, que obtuvo este reconocimiento en ediciones anteriores, funciona como antecedente y referencia. Ahora, Varvarco busca seguir esa línea, pero con su propio perfil.
La expectativa está puesta en lo que pueda pasar a fin de mes, cuando se definan los finalistas. Mientras tanto, el pueblo ya juega su partido: mostrarse tal como es, con sus tiempos, su gente y un paisaje que no necesita demasiada explicación para llamar la atención.



