Política
Hugo Márquez: “La iglesia tiene que estar abierta para todos”
El pastor de la iglesia Jesús es Rey visitó Derecho de Piso, en el stream En Loop, y habló sobre su llegada a Neuquén, la vida comunitaria, la educación, la política, la justicia social y el rol de la fe frente a las dificultades cotidianas.
Hugo Márquez visitó el estudio de Derecho de Piso, el programa del stream neuquino En Loop, en una charla distendida que recorrió su historia personal, su trabajo pastoral y la relación de la Iglesia Jesús es Rey con la comunidad. Antes de comenzar, aclaró que no es vicepresidente de ninguna asociación, sino pastor de esa congregación, que integra la Asociación Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina.

Márquez nació en San Juan, pero se define como neuquino por elección. Llegó a la provincia hace 38 años, luego de haber pastoreado durante siete años una iglesia en Avellaneda. En Neuquén se incorporó al equipo del pastor Lorenzo Clin y, con el tiempo, quedó al frente de la congregación. Allí formó su familia: tiene seis hijos y varios nietos, y contó que uno de sus hijos nació en la provincia.
Durante la entrevista recordó una Neuquén mucho más pequeña, con calles de tierra y una ciudad que recién comenzaba a expandirse. También destacó el vínculo que la iglesia mantuvo con distintos gobiernos y organizaciones sociales, siempre desde una perspectiva comunitaria y espiritual, sin identificarse con un partido político en particular. En ese recorrido mencionó acciones solidarias realizadas junto con referentes de otros credos, como la distribución de alimentos durante momentos de crisis.
Uno de los temas centrales fue la participación de integrantes de la iglesia en la política. Márquez mencionó a Hugo Acuña, uno de los fundadores del MPN; a Rolo Inda, exdiputado provincial y expresidente de CALF; y a Osvaldo Llancafilo, quien fue alumno becado del colegio de la congregación y luego llegó a ocupar cargos legislativos. También se refirió a su hija Nadia Márquez y explicó que su ingreso a la política surgió a partir de la necesidad de defender proyectos y espacios vinculados con la comunidad.
En ese sentido, sostuvo que la iglesia no milita partidariamente, pero que sus integrantes tienen derecho a participar en la vida pública. Explicó que la defensa de la escuela de la congregación y de sus proyectos sociales los llevó a involucrarse más directamente en los espacios donde se toman decisiones. Sobre el Estado, planteó que no está en contra de su existencia, aunque cuestionó los abusos, la utilización política de la ayuda social y la idea de que el Estado pueda convertirse en la solución para todos los problemas.
La conversación también giró en torno a la justicia social, el trabajo y la responsabilidad individual. Márquez defendió el esfuerzo, la educación y la posibilidad de que cada persona pueda desarrollarse, pero diferenció la ayuda comunitaria de la asistencia estatal utilizada con fines políticos. Para el pastor, la solidaridad forma parte de la enseñanza cristiana, aunque debe estar acompañada por oportunidades concretas y por una comunidad que no abandone a quienes atraviesan dificultades.
Otro capítulo importante fue la historia del colegio y de la mutual Amén. Márquez contó que el proyecto nació como una guardería destinada a acompañar a familias que llegaban a Neuquén desde otras provincias y no contaban con abuelos o familiares que pudieran cuidar a sus hijos. Con el crecimiento de los chicos, la iniciativa se transformó primero en jardín y luego en una escuela reconocida. La mutual se constituyó como una entidad independiente, con sus propias autoridades y balances, aunque mantiene su origen en el trabajo de la iglesia.
Respecto de la educación sexual, Márquez afirmó que la congregación considera necesaria su enseñanza y que incluso organiza talleres para jóvenes. Al mismo tiempo, expresó su rechazo a lo que considera una imposición ideológica y defendió que las familias puedan elegir el proyecto educativo de sus hijos. También señaló que la mayoría de los alumnos del colegio no pertenece a la comunidad evangélica, algo que, según sostuvo, demuestra el carácter abierto de la institución.
Hacia el final, Márquez habló de la fe como una fuente de esperanza y fortaleza para afrontar momentos difíciles. Contó que dejó sus estudios de Ingeniería para dedicarse al ministerio pastoral y que también trabajó como docente de Matemática y Física. Además, anunció que el 31 de octubre, Día Nacional de las Iglesias Evangélicas, se inaugurará el nuevo templo de Jesús es Rey, en el marco de un proceso de transición en el que comenzará a compartir mayores responsabilidades con nuevos pastores.





