Deportes
Murió Jorge “Locomotora” Castro, un campeón mundial
Castro mantenía una red de 14 comedores y 9 merenderos.
El boxeo argentino está de luto. Jorge “Locomotora” Castro murió en la madrugada del miércoles 14 de octubre tras sufrir una descompensación en un bingo de la localidad bonaerense de Morón. Tenía 59 años y estaba acompañado por su hija Quimey cuando se descompensó dentro del salón. “Me dijo ‘me duele mucho, hija’”, contó ella. Un médico de emergencias constató el fallecimiento tras los primeros auxilios. La causa quedó a cargo de la UFI n.º 8 de Morón, caratulada como “averiguación causales de muerte”.

El parte médico inicial indicó que Castro padecía diabetes y se trataba con insulina, por lo que los investigadores evalúan si el cuadro se relacionó con esa enfermedad o con un evento cardíaco. Marcos Tolosa, quien estaba jugando junto al excampeón, relató en Radio Mitre que Castro le dijo que le dolía el pecho antes de caer: “Estuvo 15 minutos ahí” antes de que llegara la ambulancia, y criticó que no hubiera guardia médica en el lugar. El domingo anterior, Castro había celebrado su cumpleaños con su novia, Noe Vigliarolo, con quien planeaba comprometerse el fin de semana en la Costa.
Una carrera histórica
Nacido en Caleta Olivia, Santa Cruz, Castro construyó una de las trayectorias más destacadas del boxeo nacional. En 144 peleas profesionales ganó 130, 90 por nocaut, perdió 11 y empató tres.
Su momento más alto llegó el 12 de agosto de 1994, cuando se coronó campeón mundial de los medianos de la AMB al vencer al estadounidense Reggie Johnson en Tucumán. Pero el más icónico ocurrió meses después cuando defendió el título en México ante John David Jackson (considerado uno de los mejores combates del año) y volvió a ganar. El cetro le fue arrebatado recién el 19 de diciembre de 1995 en Tokio, cuando cayó ante el japonés Shinji Takehara.
Su última pelea fue el 27 de enero de 2007 en Mar del Plata, donde derrotó por nocaut técnico a José Luis Herrera.
“Yo pasé hambre, a mí no me lo puede contar ningún político”
En los últimos años, Castro era tanto conocido por su actividad solidaria como por su historia en el ring. Desde la pandemia sostuvo comedores y merenderos en Lomas de Zamora; luego se instaló en Morón, donde empezaba sus días temprano para buscar verdura en el Mercado Central. En septiembre había confirmado que su red llegaba a 14 comedores y 9 merenderos, con unas 6.400 personas asistidas. Preparaba la apertura de un espacio nuevo para 500 comensales y había notado un cambio en la demanda: “Ahora no vienen los pibes, viene la gente grande”.
“Yo pasé hambre, pasé frío, a mí no me lo puede contar ningún político. Yo hago lo que deberían hacer ellos”, solía decir el campeón nacido en Caleta Olivia.





